La Asociación de Municipios Ribereños de los Embalses de Entrepeñas y Buendía ha mostrado su rechazo a la decisión adoptada por la Comisión de Explotación del Trasvase Tajo-Segura de aprobar un nuevo envío de 180 hectómetros cúbicos de agua para los próximos tres meses, a razón de 60 hm³ mensuales.
Desde la asociación consideran que esta decisión resulta “completamente irracional” en el contexto actual, ya que, según señalan, el sistema del Segura tiene cubiertas sus necesidades hídricas y, sin embargo, se mantienen trasvases máximos siguiendo unas reglas de explotación que califican de “desfasadas”.
El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños, Borja Castro, ha denunciado que el sistema continúa funcionando “con piloto automático”. “Se siguen aprobando trasvases automáticos con reglas antiguas como si nada hubiera cambiado. Da igual que sobre agua en el Segura o que el sistema esté en transición hacia nuevas normas: el piloto automático sigue funcionando”, ha afirmado.
Los ribereños critican además que esta decisión afecta también al mes de marzo, anulando el acuerdo anterior, lo que consideran una muestra del “absurdo” que supone aprobar envíos en ciclos trimestrales. Asimismo, recuerdan que el trasvase se reabrirá tras haber permanecido cerrado durante un periodo por obras.
La asociación insiste en que el principal problema radica en que el sistema continúa funcionando con unas normas de explotación que deberían haberse actualizado hace ya dos años para aplicar el escalonamiento previsto hasta 2027, una medida que debía reducir progresivamente los volúmenes de agua trasvasable para adaptarlos a la nueva situación del río Tajo.
“Si se siguen aprobando trasvases máximos con las reglas antiguas, el escalonamiento previsto queda completamente vacío de contenido. El sistema sigue funcionando exactamente igual que antes mientras se dice que está cambiando”, ha señalado Castro, quien advierte de que esta dinámica traslada toda la presión hídrica a la cabecera del Tajo.
El técnico de la asociación, Miguel Ángel Sánchez, ha señalado que la situación resulta aún más preocupante por la falta de decisiones por parte del Ministerio para la Transición Ecológica. Según ha indicado, “da la sensación de que el Ministerio se ha quedado paralizado. El sistema sigue funcionando por inercia, pero las decisiones que deberían corregirlo no llegan, dejando inoperativos los avances de los últimos años”.
Desde la asociación recuerdan que esta dinámica ya ha provocado en el pasado situaciones críticas en los embalses de cabecera. “Cuando hay agua se trasvasa al máximo y cuando vuelve la sequía descubrimos que no queda colchón. Es un patrón que ya conocemos demasiado bien”, han advertido.
En este sentido, señalan que no se aprobaban trasvases de esta magnitud desde el Gobierno de José María Aznar, entre los años 1999 y 2001, con niveles de embalse similares. Aquel periodo, recuerdan, fue seguido por un duro ciclo de sequía que dejó las reservas muy reducidas hacia 2005.
Por todo ello, la Asociación de Municipios Ribereños ha reclamado al Ministerio para la Transición Ecológica que abandone la práctica de aprobar trasvases automáticos con normas antiguas y aplique el marco previsto para los próximos años. “No se puede hablar de adaptación del sistema mientras se sigue haciendo exactamente lo mismo que antes”, ha concluido Borja Castro.