Albendea ha puesto el broche final a sus fiestas patronales en honor a San Antonio de Padua tras un intenso fin de semana marcado por la elevada participación vecinal y el regreso de numerosos hijos del pueblo que no quisieron perderse una de las celebraciones más importantes del calendario local.
El cierre de las fiestas llegó en la tarde del domingo con el tradicional reparto de montados de tortilla organizado por la Asociación de Mujeres de Albendea en la Plaza del Olmillo, una actividad que reunió a numerosos vecinos y visitantes en un ambiente festivo y de convivencia.
Los festejos comenzaron el viernes con el pregón inaugural pronunciado desde el balcón del Ayuntamiento por el coronel Fernando Antón Bernalte, subdelegado de Defensa en Cuenca, quien previamente firmó en el Libro de Honor municipal.
Durante su intervención, el coronel repasó una extensa trayectoria profesional ligada a las unidades de operaciones especiales del Ejército de Tierra, participando en misiones internacionales en países como Bosnia y Herzegovina, Irak, Afganistán, Malí, Somalia o República Centroafricana, entre otros destinos.
Sin embargo, uno de los momentos más destacados de su discurso fue la emotiva referencia a Albendea, demostrando un profundo conocimiento del municipio, de su patrimonio natural y cultural y de sus principales señas de identidad.
Antón Bernalte recordó además el acto de homenaje e izado de la bandera de España celebrado en la Plaza del Coso el 30 de agosto de 2025, una jornada que congregó a centenares de personas y que ya forma parte de la historia reciente de la localidad.
El pregonero destacó el papel desempeñado por la Subdelegación de Defensa, el Ayuntamiento de Albendea y distintas instituciones y vecinos para hacer posible aquella iniciativa, a pesar de las dificultades organizativas derivadas de las fechas estivales.
Las noches del viernes y del sábado estuvieron animadas por las tradicionales verbenas celebradas en la Plaza del Olmillo, que registraron una notable afluencia de público. También tuvieron una gran acogida el reparto de sangría organizado por el Ayuntamiento en la Plaza del Coso y las atracciones infantiles instaladas para los más pequeños.
Por su parte, la Asociación de Mujeres de Albendea, presidida por María Victoria Pérez Bueno, volvió a convertirse en una de las protagonistas de las celebraciones con el reparto de un total de 128 montaditos, una cifra especialmente significativa para una localidad del tamaño de Albendea.
Devoción a San Antonio
Los actos religiosos volvieron a ocupar un lugar central en las fiestas patronales. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción acogió las dos solemnes misas en honor a San Antonio de Padua, oficiadas por el párroco Moisés de las Heras Gómez.
Como ocurre cada año durante las fiestas patronales y en las celebraciones de la Virgen de la Vega, el templo registró una gran afluencia de fieles que participaron en los actos litúrgicos.
Tras las ceremonias religiosas, vecinos y visitantes acompañaron al patrón en procesión por las calles del municipio, renovando una tradición profundamente arraigada y expresando su devoción al santo, al que encomiendan la protección de sus familias y del pueblo durante todo el año.
Con una amplia programación festiva, cultural y religiosa y una elevada participación, Albendea ha despedido unas fiestas patronales que han vuelto a convertirse en un punto de encuentro para vecinos, familiares y amigos vinculados a esta localidad de la Alcarria conquense.