En el transcurso de los actos se ha leído un manifiesto en el que se explica que “estamos hartos de aguantar año tras año y contemplar cómo el Tajo se queda sin caudal mientras el trasvase Tajo-Segura se lleva el agua limpia de la cabecera”, de cómo nos queda “un hilo maloliente de aguas contaminadas a su paso por Aranjuez, Toledo, Talavera de la Reina, Cedillo, Vila Velha de Ródão, Abrantes”.
Asimismo, critica la desidia de las Administraciones, “que miran hacia otro lado y desprecian tanto al río como a los ciudadanos que vivimos a sus orillas, considerándonos ciudadanos de segunda categoría”. “Tenemos que dejar de ser tierra de expolio” y por ello “lanzamos de nuevo el grito que resonó hace dos años en las calles de Talavera: “¡basta ya¡, ¡hasta aquí hemos llegado¡
El manifiesto continúa señalando que “no aceptamos leyes predemocráticas como la del trasvase Tajo-Segura, que condena a la cuenca del Tajo a un subdesarrollo social y económico, y sólo beneficia a las grandes multinacionales eléctricas y los intereses económicos y especulativos en Murcia y Alicante”. Igualmente, “no aceptamos un convenio como el de Albufeira, que consagra que a Portugal sólo lleguen las “sobras” del Tajo en España, o lo que le interese en cada momento al explotador hidroeléctrico”.
La Red del Tajo pide “caudal, agua limpia, cauce ancho, bosques en las riberas; y no aguas estancadas, cieno y olvido”. También “que se fijen ya los caudales tanto en España como en Portugal, que se aumenten las reservas en cabecera, en Entrepeñas y Buendía, que hagan posible esos caudales” y que “el Tajo vuelva a ser el gran río de la Península Ibérica, el río de los poetas, de los pescadores...”.