El Cartel de la campaña que lleva por título ‘Latidos de esperanza’ obra de Manuel Sayar quiere transmitirnos el objetivo de la campaña: la detección y reducción de las graves enfermedades que azotan a las zonas del mundo menos favorecidas que ha de ser el resultado de un proyecto común de toda la sociedad. Una sociedad solidaria basada en el apoyo y la cooperación de cada individuo.
La aportación de cada uno de nosotros supone una inyección de vitalidad al proyecto. La utilización del estetoscopio como símbolo de la prevención en la salud, unido a la representación gráfica de la tierra, subraya la idea de que todos nuestros esfuerzos funcionan como uno solo, como un gran latido que aporta vida a nuestro mundo. Si no sumamos todos, el latido será débil y se apagará, igual que se apaga una vida.
Los colores utilizados, vivos e impactantes, buscan captar la atención del receptor del mensaje, imprimiendo frescura y dinamismo al conjunto. Los tonos magentas y violetas son colores de un alto valor espiritual, aunque con un marcado sentido práctico, asociados a los valores de compromiso, cooperación, bondad y sensibilidad, en contraposición al blanco que simboliza la protección.
Por último, la tipografía remarca el lema, dividiéndolo gráficamente para una mejor asimilación del mensaje.
Manos Unidas es la Asociación de la Iglesia de España para la ayuda, promoción y desarrollo en los países más desfavorecidos. Es a su vez una Organización no Gubernamental para el Desarrollo (ONGD), de voluntarios, católica, seglar, sin ánimo de lucro y de carácter benéfico que, desde 1960, lucha contra el hambre, la deficiente nutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y las causas que lo producen. En la Diócesis de Cuenca, Manos Unidas cuenta con una delegación de la que forman parte un total de 14 voluntarios, siendo su presidenta Mº Pilar Gómez Carrasco y con subdelegaciones en Tarancón, San Clemente, El Provencio y Villaescusa de Haro.