Tras mucho trabajo, finalmente “El Rincón de la Olvido” es una realidad, la primera casa rural que nace “apadrinada” por el Plamit, y la primera que se ubica en la pequeña localidad de Vellisca, perteneciente al término municipal de Huete y puerta de entrada a la alcarria conquense. “Vellisca es pequeña y cuenta con apenas 130 habitantes, pero es hospitalaria, abierta y tiene todos los servicios necesarios: tienda, bares, farmacia, carnicería y panadería”. Sólo faltaba la casa rural, y gracias al empuje emprendedor de Carmen Pastor y sus hermanas, ya es una realidad.
“El Rincón de la Olvido” tiene en su esencia la palabra “acogedora”. No en vano, sus dueñas sólo desean que sus visitantes “se sientan en su casa, no como en su casa”. Para ello, la casa cuenta con un total de cinco dormitorios, de los que tres se encuentran en la planta baja y tienen baño incluido. Los otros dos, situados en la entreplanta, forman un módulo completo con dormitorio y buhardilla y comparten el baño. Por su parte, la cocina está completamente equipada con lavadora, lavavajillas, horno y frigorífico. Pero, ¿qué es una casa rural sin un buen porche y una barbacoa? “El Rincón de la Olvido” tiene un amplio patio con porche y barbacoa y una enorme sala de estar-juegos que ocupa la planta superior de la casa y también está equipada con baño completo.
Pero, si algo aprendió Carmen Pastor en el curso de emprendedores del Plamit es que también es muy importante aprovechar los recursos turísticos de la zona en la que se ubica su negocio. Así, Carmen tiene claro que la casa debe complementarse con los recursos de un entorno en el que destaca “su paisaje único, cambiante a lo largo del año y cerca de todo. Recorrerlo, ya sea a pie o en bicicleta, os podemos asegurar que merece la pena”, afirma la promotora del proyecto. “Además –continúa- en sus inmediaciones hay hermosos lugares históricos como Huete, Uclés y Segóbriga”. Pero no sólo son importantes los monumentos. El turismo rural apuesta cada vez más por el aspecto gastronómico, y Carmen Pastor lo tiene claro: “No podemos dejar de lado la gastronomía. A la riqueza de la comida tradicional de la zona, hay que añadir la calidad de sus productos como el aceite, los quesos y los vinos”. Y, por último, Vellisca cuenta con unas excelentes comunicaciones “a medio camino entre Madrid y Cuenca. A 13 km de la autovía CM-40 y a 30 km de la A-3 lo que nos sitúa en una posición cercana a todo y a todos”.
Con todo ello, Carmen Pastor espera que esta apuesta le salga bien, a pesar de no iniciar este proyecto en el momento más propicio económicamente. Sin embargo, está convencida de que “nuestro “Rincón de la Olvido” está hecho con toda la ilusión para acercar nuestro pueblo y su vida a todo el mundo. Con esa esperanza iniciamos este camino y pese a las dificultades confiamos en la calidad de nuestra casa y de nuestro pueblo para salir adelante. Nosotras esperamos un futuro prometedor”. Por ello, Carmen Pastor no duda en animar a otros emprendedores “porque nuestra comarca necesita una dinamización para poder mantener a la gente joven en ella y el turismo, hoy por hoy, es uno de los reclamos más importantes que podemos ofrecer”.
Por ello, también considera muy positiva la labor que se está realizando a través del Plamit de Cuenca, cofinanciado con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), “ya que me parece muy importante que desde los organismos públicos se fomente el turismo de “los pequeños”, que somos los que fijamos la población y el motor de desarrollo de unas comarcas hasta ahora tan desfavorecidas”. Y es que Carmen Pastor, nuestra primera emprendedora turística, tiene claro que “tenemos que concienciarnos de los importantes recursos turísticos que tenemos y que somos nosotros los que debemos sacarlos adelante y la Administración debe estar ahí para facilitarnos el camino, que es lo que está haciendo el Plamit”.
“El Rincón de la Olvido” no es un proyecto más. Es un pequeño y acogedor rincón conquense en el que poder seguir soñando con que “Nuestro Patrimonio Es Futuro”.

