El pasado martes, Rotary Club Cuenca se desplazó a Roma para entregar su distinción "conquense del año" a nuestro paisano el cardenal don Julián Herranz Casado. El club fue recibido en la basílica de san Eugenio de la que es diácono, donde su presidente, Saturnino Toledano, le entregó el diploma acreditativo de la distinción. También varios obsequios más. Fue un encuentro muy familiar y entrañable.
También lleno de confianza, en que el distinguido recordó sus muchos recuerdos de infancia y juventud en Cañamares, Beteta, Vadillos y la propia capital de Cuenca. A su término, el cardenal mostró la basílica a los miembros del club, sorprendiéndolos con una sencilla merienda en la que él personalmente se dedicó a servir a los asistentes.