Dolz considera que estas acusaciones “no tienen sentido”, pues el accidente se debió al descuido de un conductor que se saltó un paso de peatonales y no se percató de la presencia del menor, pese a que no presentaba indicios de alcoholemia ni de exceso de velocidad.
Asimismo, considera “ridículo” vincular este incidente con la retirada hace nueve meses de una serie de semáforos que ya no prestaban servicio al barrio, pues llevaban años apagados debido a la deuda de más de 2 millones de euros que el PP dejó a la empresa que los mantiene.
En definitiva, Dolz ha arremetido contra una forma de hacer oposición “torticera, chabacana y violenta del PP, que en nada beneficia a los ciudadanos, sino que únicamente contribuye a crispar”.