El Gobierno regional ha iniciado los trámites para declarar como Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento, las Casas Colgadas de Cuenca, un "símbolo icónico" de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad cuya arquitectura está íntimamente ligada a la Hoz del Huécar.
Según una resolución de la Viceconsejería de Cultura, publicada hoy en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, mañana se abre el plazo de información pública de un mes para examinar el expediente y presentar alegaciones.
El expediente resalta que las Casas Colgadas de Cuenca son un ejemplo sobresaliente del patrimonio cultural de Castilla-La Mancha, además de "un símbolo icónico de la ciudad" y un "buen" ejemplo de la arquitectura popular con orígenes medievales, además "íntimamente ligada a la Hoz del Huécar".
Las Casas Colgadas son varias edificaciones entramadas, que se comunican interiormente y están situadas en el casco antiguo de la ciudad de Cuenca, en el borde urbano que se ofrece a la Hoz del Huécar.
La primera noticia documental sobre las Casas Colgadas se remonta al año 1481, fecha en que el canónigo Gonzalo González de Cañamares adquirió por 28.000 maravedíes lo que hoy es la casa del mesón y la "sala blanca" del Museo de Arte Abstracto Español.
Existe una vista de Cuenca desde la Hoz del Huécar dibujada por Anton van der Wyngaerde en 1565, que refleja el conjunto de casas de la cornisa que delimita el barrio de San Martí, en el que se aprecian las cuatro primitivas casas bajo un solo saledizo que hace de base, lo que se mantendría hasta finales del siglo XIX.
El conjunto se fue deteriorando con sucesivas transformaciones hasta que en 1905 el Ayuntamiento compró la primera casa (el mesón), a la que siguió la segunda casa en 1926 una permuta con el Obispado en 1928 y otras dos casas ya en 1965.
El entorno de protección de las Colgadas contiene dos aspectos diferenciados, el paisajístico y el urbanístico, y se justifica en la necesidad de delimitar las parcelas completas y colindantes de forma que se asegure la integridad del edificio y la protección de su volumetría, acabados exteriores y fachadas.
El inicio de este expediente supone la aplicación provisional del mismo régimen de protección previsto para los bienes declarados de interés patrimonial. EFE