Así lo ha dado a conocer la directora provincial de la Consejería de Bienestar Social, Amelia López, quien ha recordado que estas ayudas se gestionan a través de Cruz Roja, previo informe de los técnicos de Atención Primaria en Servicios Sociales.
El Plan de Pobreza Energética, puesto en marcha por el Gobierno de Emiliano García-Page en noviembre, tiene como objetivo ayudar a las familias que sufren una situación de pobreza severa a hacer frente a las facturas de luz y calefacción para evitar el corte de los suministros, especialmente a aquellas con hijos menores de 16 años a cargo. Para ello, se conceden ayudas de 150 euros a la unidad familiar y se actúa como intermediarios con las empresas suministradoras.
López ha destacado otras medidas complementarias del Plan, como la firma de convenios con las principales empresas eléctricas de la región, entre ellas Iberdrola y Gas Natural Fenosa, para que se comprometan a no llevar a cabo el corte del suministro mientras que gestiona la concesión de esta ayuda y presten asesoramiento a las familias en materia de eficiencias y ahorro energético.
“Es muy importante que se haya implicado a las empresas, aunque afortunadamente en Cuenca no había que intervenir para evitar ningún corte de suministro”, ha apuntado la directora provincial.
El Plan Contra la Pobreza Energética en Castilla-La Mancha está dotado con 1.500.000 euros en la región.