Como es habitual en Podemos, el primer acto de Unidos Podemos consistió en una breve exposición de los ponentes seguido de un debate con los asistentes. En Priego estuvieron María Ángeles García, cabeza de lista para el Congreso, y Ana Navarrete, primera para el Senado.
María Ángeles García expuso los compromisos que Unidos Podemos ha adquirido por un mundo rural vivo y sostenible. Para esta candidatura será prioritario revertir la tendencia al despoblamiento y abandono del medio rural, resultado de las políticas del bipartidismo, enfocadas simpre a beneficiar a los de arriba. Según la candidata al Congreso de Unidos Podemos, es necesario aplicar la actual Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, de 13 de diciembre de 2007, y del Real Decreto, desarrollar el Plan Participativo Integral por Comarcas (hasta hoy paralizado por el Gobierno) bajo los parámetros de sostenibilidad social y ambiental. Y generar un nuevo marco institucional que democratice la Administración local, reconozca su autonomía y mejore sus competencias.
María Ángeles García insistió en que es necesario potenciar el mundo rural, su cultura y su entorno natural, y que el único modo de hacerlo es facilitando la creación de empleo y mejorando los servicios públicos en los pueblos. En el mundo rural se encuentran los pulmones, la despensa y las raíces del país y es un habitat que funciona en la escala de lo pequeño. Es por eso que hay que articular medidas que atiendan las necesidades de los pequeños productores, de los pequeños negocios, de los pequeños agricultores y artesanos, de los pequeños proyectos turísticos, que posibiliten los pequeños colegios, centros de salud y servicios sociales. Sin una mirada que cuide lo pequeño, que cuide la cultura y la naturaleza, nuestros pueblos no van a ser capaces de sobrevivir a los nuevos tiempos, sintetizó Máría Ángeles García.
Por su parte, Ana Navarrete defendió la importancia de la cultura como pilar de la sociedad. Aunque es lógico pensar que las necesidades materiales deben poder cubrirse en primer lugar, recalcó que eso no puede significar que abandonemos la cultura como si pudiéramos vivir sin ella. No hay sociedad, no hay comunidad humana sin cultura y todo lo que no se invierte en cultura va en detrimento de la comunidad. Subrayó, en este sentido, el papel fundamental que desempeña el mundo rural como tesoro patrimonial de nuestro país.