El balasto es la capa de material pétreo que se intercala entre la plataforma y las traviesas de la vía. Se caracteriza por su buena permeabilidad al aire y al agua, contribuyendo a mantener la capacidad portante de la plataforma.
Entre las funciones del balasto cabe destacar la transmisión homogénea de las cargas que soportan las traviesas hacia la plataforma y la alta resistencia longitudinal y transversal para las traviesas con el fin de mantener la geometría de la vía. Además, facilita la corrección de la posición de la vía tras una alteración en la misma y garantiza su elasticidad.
Para que el balasto cumpla todas estas funciones debe tener unas características determinadas (tamaño, granulometría, forma y resistencia al desgaste, entre otras), definidas en el correspondiente pliego técnico del contrato.
El contrato se ha adjudicado a la empresa Benito Arno e Hijos.