Ciudadanos por la República felicita a los grupos municipales que apoyaron la moción (IU, PSOE y C´s) “por su asunción inequívoca de los principios y valores democráticos, por su compromiso con los Derechos Humanos consagrados en nuestro ordenamiento jurídico y por su sometimiento al imperio de la Ley”; al tiempo que deploran la alocución del portavoz del PP, Carlos Navarro, y el recurso del Obispo de Cuenca, “aferrados a la retórica y simbología fascistas, rezumando aromas a naftalina, NO-DO y Varón Dandy, ubicándose en una posición antisistema, antidemocrática y refractaria al cumplimiento del Derecho”.
Los republicanos conquenses reprochan que “ambos, en su delirante argumentario que no aguanta un mínimo contraste con la historiografía científica, nieguen la adscripción fascista del fundador de la Falange y que tenga tal carácter la simbología exhibida desde la fachada de la catedral (cuando el propio José Antonio escribía en El Fascio, y se proclamaba fascista en el boletín No importa apenas un mes antes del golpe), negando, asimismo, que su figura suponga una exaltación de la sublevación militar (cuando está ampliamente documentado que fue uno de los principales artífices de la misma y detenido precisamente por conspiración, rebelión contra el gobierno legítimo emanado de las urnas y posesión ilegal de armas)”.
Desde Ciudadanos por la República recuerdan a Yanguas y a Navarro que “el partido fascista Falange Española, financiado generosamente por la Italia mussoliniana, convertido en partido único de la dictadura franquista mediante el Decreto de Unificación de 19 de abril de 1937 y cuyo emblema se exhibe por triplicado en la iglesia catedral basílica conquense, se caracterizó desde su fundación en 1.933 por el empleo de la violencia extrema (sus líderes predicaban “la dialéctica de los puños y las pistolas”) y sus militantes, además de protagonizar numerosos atentados terroristas y asesinatos de febrero a julio de 1.936, también fueron la punta de lanza del crudelísimo y feroz plan de exterminio desatado por los sediciosos tras el golpe de estado, durante la guerra civil y en la ulterior y larga noche negra del franquismo, lo que convirtió a los falangistas en la viva representación de la brutalidad cotidiana, hasta el punto de que hoy continúan desaparecidas 143.353 personas, documentadas en la AN, enterradas como animales en cunetas y barrancos en 2.382 fosas comunes esparcidas a lo largo y ancho del solar ibérico, macabro balance que convierte a España, tras Camboya, en el segundo país con mayor número de personas víctimas de desapariciones forzadas cuyos restos no han sido recuperados ni identificados, situación por la que el Gobierno de la nación viene siendo reiteradamente denunciado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.
Finalmente, desde el Colectivo Republicano exigen al equipo de gobierno municipal y al Obispado que “cejen en sus maniobras torticeras para incumplir los acuerdos plenarios, la legislación vigente y los dictámenes y recomendaciones de la ONU, y retiren a la mayor brevedad la simbología fascista exhibida en la vía pública desde la catedral, pues su ostentación, amén de ilegal, constituye una incitación al odio, una humillación para las víctimas del franquismo y un insulto para todos los demócratas”.