Además, en Castilla-La Mancha la vivienda nueva subió un 5,1 por ciento y, en cambio, los inmuebles de segunda mano bajaron un 0,3 por ciento.
En el conjunto del país, los inmuebles de segunda mano se encarecieron el 4,4 %, mientras que los precios medios de las casas de obra nueva cerraron el año con un incremento del 6,5 %.
En 2007, último año del boom inmobiliario, los precios subieron el 9,8 %. Posteriormente, encadenaron seis años a la baja y comenzaron a remontar en 2014.
Según los datos del INE, en el cuarto trimestre del año pasado, los precios subieron el 0,4 % respecto al tercer trimestre, con un avance del 0,7 % en el caso de las viviendas de segunda mano y un descenso del 1,4 % en el de las casas nuevas.
Respecto al mismo periodo de 2016, el incremento fue del 4,5 %, con subidas del 4,3 % en las viviendas a estrenar y del 4,5 % en el de las usadas.
En el cuarto trimestre, los precios subieron en todas las comunidades autónomas, salvo en Castilla-La Mancha, donde permanecieron estables.
Los mayores incrementos se dieron en Madrid (9 %), Cataluña (7,4 %) y Baleares (5,7 %), en tanto que los menores avances correspondieron a La Rioja (0,3 %), Murcia (0,7 %) y Castilla y León (0,8 %).
En términos intertrimestrales, los precios presentaron tasas negativas en diez autonomías, con País Vasco (1,6 %), Extremadura (1,5 %) y La Rioja (1,1 %) al frente de los descensos.
Los mayores incrementos en el cuarto trimestre frente al tercero se registraron en Madrid (1,5 %), Cataluña (1,2 %) y Canarias (0,7 %) EFE