La presión del Grupo Socialista y de su portavoz en la Comisión del Estatuto del Diputado, el conquense Luis Carlos Sahuquillo, han conseguido que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, decidiera retirar del orden del día de ayer la votación del dictamen de las compatibilidades de los diputados con su tarea parlamentaria.
Se trata de una decisión tomada antes de empezar la sesión tras la solicitud del PSOE de hacer una votación separada de las peticiones de unos 40 diputados que, en opinión de los socialistas, “pretenden compaginar su tarea parlamentaria con otra que consideremos que no es compatible y que, pese a ello, ha sido habitual autorizar”.
Según ha recordado Sahuquillo, la pretensión del PSOE es reforzar el control sobre las actividades extraparlamentarias de los diputados y examinar en profundidad a todos los diputados que quieran seguir ejerciendo otras profesiones, de modo que expongan sus motivos en el seno de la Comisión.
En este sentido el responsable socialista ha subrayado que estas propuestas “no se han presentado con afán inquisitivo o para amordazar a nadie, sino para evitar que lo que debería ser una excepción se haya convertido en la regla general para algunos”, poniendo el ejemplo de abogados, arquitectos, economistas, actores, sociólogos, administradores de empresas, asesores o presentadores de televisión.
Dictamen de vuelta a la Comisión
Ahora, con el acuerdo de todos los grupos, el dictamen vuelve a la Comisión del Estatuto del Diputado para que se estudien las propuestas del PSOE de tener más información sobre las compatibilidades que se piden y de poder comprobar que se cumplen.
Sahuquillo subraya que es la primera vez en 40 años que se retira el dictamen de la orden del día, pero que “no es una cuestión de congratularse, sino que se trata de la decisión acertada”. Y ha añadido: “Es lo más correcto porque somos muchos los parlamentarios que estamos incómodos porque tenemos que soportar críticas generalizadas como si todos fuésemos Gómez de la Serna o Martínez Pujalte”.