distinto al de la Virgen. Las mujeres fueron las encargadas de llevar a la patrona del pueblo la Virgen de la Dehesa que llevaba el rostro cubierto con un paño negro.
Entorno a las 13:30 horas se producía el deseado encuentro de la Madre y el Hijo en la plaza del Ayuntamiento. En ese momento se quito el luto a la Señora de Cañamares y la dos imágenes partieron juntas hacia la iglesia de salida. Siendo bailadas durante todo el camino por sus portadores en señal de alegría.
A lo largo del trayecto y como consecuencia de la donosura única del entorno del pueblo de Cañamares, debido a los contrastes de colores que ofrecen sus campos en primavera se vivieron momentos de singular belleza por las calles del lugar.
Después de la concurrida misa del día de pascua, se descolgó el típico “Judas” por parte de los “Quintos”, con la algarabía de los chiquillos que buscan los caramelos que estaban dentro del muñeco de paja.
El Domingo de Resurrección, fue un día de reencuentros y añoranzas para los Cañamareros que se afincaron fuera y que regresaron por unos días a su lugar de origen.
Pulsa aquí para acceder a la galería de fotos
Rafael Torres