Las ayudas permiten dotar a las agrupaciones de uniformidad básica, material para intervenciones y equipamiento técnico específico adaptado a las necesidades de cada municipio, como equipos electrógenos, remolques con depósito, bombas para inundaciones, extendedoras de sal o remolques de carga.
Pérez Tornero ha puesto en valor la labor fundamental de Protección Civil en la provincia, que cuenta actualmente con 443 voluntarios y voluntarias distribuidos en 27 agrupaciones. Su trabajo —ha señalado— resulta imprescindible para garantizar la atención y la seguridad en todo el territorio provincial, especialmente en zonas rurales donde su presencia es clave ante situaciones imprevistas o fenómenos meteorológicos adversos.
La distribución del material se ha realizado de forma equilibrada para reforzar a las agrupaciones de todas las comarcas, desde la Alcarria y la Manchuela hasta la Serranía y La Mancha, mejorando la capacidad de respuesta en cada territorio.
Las agrupaciones beneficiadas este año han sido las de Cuenca, Almonacid del Marquesado, Barajas de Melo, Belmonte, Cañete, Casasimarro, Valle de Altomira, Horcajo de Santiago, Huete, Iniesta, La Alberca de Záncara, Las Mesas, Las Valeras, Ledaña, Minglanilla, Mota del Cuervo, Motilla del Palancar, Quintanar del Rey, San Clemente, Valverde de Júcar, Villalpardo y Villanueva de la Jara.
Para finalizar, Pérez Tornero ha recordado que estas ayudas forman parte del compromiso continuado del Gobierno regional para que los más de 4.200 voluntarios y voluntarias de Protección Civil en Castilla-La Mancha dispongan de medios modernos y seguros que faciliten su labor, en el marco de una apuesta firme por el fortalecimiento de los servicios públicos vinculados a la protección y la seguridad ciudadana.