La Guardia Civil ha detenido a dos varones por desobediencia grave y conducción temeraria tras participar en carreras ilegales en los municipios de Seseña y Yeles, actuaciones enmarcadas en la Operación FRENO, un dispositivo específico para combatir este tipo de prácticas de alto riesgo en la provincia de Toledo.
La Guardia Civil ha detenido a dos varones como presuntos autores de los delitos de desobediencia grave a los agentes de la autoridad y conducción temeraria tras su participación en carreras ilegales detectadas en los municipios toledanos de Seseña y Yeles. Las actuaciones se enmarcan en la Operación FRENO, un plan específico de la Comandancia de Toledo para combatir las denominadas KDDS o quedadas de vehículos, dada su elevada peligrosidad y su creciente incidencia en la provincia.
Los hechos se produjeron el 31 de enero, alrededor de las 23:00 horas, cuando una patrulla de seguridad ciudadana observó a dos turismos compitiendo a gran velocidad, circulando uno de ellos con las placas de matrícula ocultas. Al intentar proceder a su identificación, el conductor emprendió la huida, desoyendo las órdenes de los agentes y realizando maniobras temerarias que pusieron en grave riesgo a otros usuarios de la vía. Finalmente, el vehículo fue interceptado y su conductor detenido.
Horas después, la Guardia Civil tuvo conocimiento de una concentración no autorizada de vehículos en el polígono industrial La Estación, en Yeles, donde se habían congregado cerca de un centenar de turismos, varios de ellos con matrículas tapadas y realizando derrapes y carreras en vía pública. Al aproximarse para identificar a uno de los participantes, el conductor huyó a gran velocidad, perdió el control del vehículo y colisionó contra un poste de tendido eléctrico. Tras comprobar que no había personas lesionadas, fue detenido como presunto autor de conducción temeraria y desobediencia grave.
La Operación FRENO, impulsada por la Comandancia de Toledo, establece un dispositivo progresivo orientado a detectar, neutralizar y disolver este tipo de eventos ilícitos, que se organizan habitualmente a través de redes sociales, carecen de amparo legal y generan riesgos extremos tanto para los participantes como para terceros. El plan se apoya en la intensificación de la vigilancia preventiva, la identificación de organizadores y participantes y la activación rápida de dispositivos coordinados entre unidades de Seguridad Ciudadana, Tráfico e Investigación.
El objetivo es garantizar la seguridad ciudadana y el orden público, evitando prácticas asociadas a velocidades excesivas, maniobras peligrosas, molestias vecinales y accidentes graves, además de otros posibles ilícitos contra la seguridad vial.
La desobediencia grave puede conllevar penas de hasta 12 meses de prisión y multas de hasta 6.000 euros, mientras que la conducción temeraria está castigada con penas de prisión de hasta 2 años, suspensión del permiso de conducir de 1 a 6 años y multas de hasta 10.000 euros.
La Guardia Civil agradece la colaboración ciudadana y recuerda que el teléfono de urgencias 062 está disponible las 24 horas, así como la aplicación móvil gratuita ALERTCOPS, para contactar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ante cualquier incidencia.