El Ayuntamiento de Cuenca ha vuelto a ordenar el desalojo preventivo del paraje del Royo ante la crecida del río Júcar a su paso por la ciudad, que ha alcanzado el nivel naranja con un caudal superior a los 155 metros cúbicos por segundo, una situación que supone un riesgo para la seguridad en el entorno del cauce.
El Ayuntamiento de Cuenca ha vuelto a instar al desalojo del paraje del Royo y a respetar el cierre de los accesos al río ante el importante aumento del caudal del Júcar, que a las 23:25 horas de este martes alcanzaba los 155,479 metros cúbicos por segundo, situándose de nuevo en nivel naranja.
Según los datos del sistema de medición de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), este umbral implica una situación hidrológica potencialmente peligrosa, especialmente para cualquier actividad que se realice en el cauce o en sus inmediaciones. El consistorio ha reiterado que está prohibido el acceso a la ribera y ha apelado a la responsabilidad ciudadana para evitar riesgos innecesarios.
La crecida del río a su paso por la ciudad se ha visto agravada por las últimas lluvias registradas en la provincia, que también han provocado un notable incremento del nivel del embalse de La Toba, en el término municipal de Uña, que se encuentra ya al 99 % de su capacidad, según el Sistema Automático de Información Hidrológica de la CHJ.
Desde el Ayuntamiento de Cuenca recuerdan que el desalojo preventivo del paraje del Royo responde a criterios de seguridad y forma parte de las medidas adoptadas para minimizar el riesgo de incidentes mientras se mantenga esta situación de alerta. Asimismo, insisten en la necesidad de respetar la señalización y los cordones de seguridad hasta que el caudal descienda a niveles seguros.
El consistorio mantiene un seguimiento continuo de la evolución del río Júcar y no descarta adoptar nuevas medidas si la situación hidrológica empeora en las próximas horas.