La ciudadanía de Cuenca ha recibido este jueves a las 12:30 horas, por primera vez, un mensaje ES-Alert de la Red de Alerta Nacional ante la fuerte crecida del río Júcar, que se encuentra en nivel rojo con un caudal cercano a los 292 metros cúbicos por segundo y previsión de seguir aumentando. El Ayuntamiento ha pedido máxima prudencia y ha reiterado el cierre de accesos al río y de los parques de la ciudad.
La ciudadanía de Cuenca ha recibido este jueves a las 12:30 horas, por primera vez, un mensaje ES Alert de la Red de Alerta Nacional (RAN) ante la fuerte crecida del río Júcar, que se encuentra en nivel rojo con un caudal de 291,61 metros cúbicos por segundo y previsión de seguir aumentando en las próximas horas.
La activación de esta alerta ha sido solicitada por el alcalde, Darío Dolz, al Gobierno de Castilla-La Mancha, responsable de su emisión a través de la Dirección del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones de Castilla-La Mancha (PRICAM). La decisión se ha adoptado durante la reunión de emergencias celebrada en el Parque de Bomberos, en la que han participado el vicepresidente primero regional, José Luis Martínez Guijarro, y la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez.
Dolz ha explicado que, según los cálculos de los servicios de Protección Ciudadana, la máxima crecida podría alcanzarse en torno al mediodía. “El objetivo del ES-Alert es que cualquier persona que entre en el término municipal de Cuenca esté al tanto de la crecida tan importante del caudal del río Júcar”, ha señalado.
Desde el Ayuntamiento se está realizando un seguimiento continuo de la situación desde que comenzó a aumentar significativamente el caudal, con especial intensidad desde las 4:00 horas de la madrugada, cuando se constató un crecimiento “notabilísimo”. El alcalde ha advertido que está previsto que el río supere los 300 m³/s debido al agua que vierte el embalse de La Toba tanto por coronación como por desagüe de fondo. Además, se mantiene vigilancia sobre los ríos Huécar y Moscas.
La última crecida de magnitud similar se produjo en 2019, cuando se alcanzaron los 312 m³/s y la estación de aforos dejó de medir. “Creemos que vamos a acercarnos a esta cifra o tal vez incluso superarla”, ha indicado el regidor.
Ante esta situación, Dolz ha pedido “máxima prudencia, cuidado y prevención”, insistiendo en que no se transite por la ribera del río ni por zonas arboladas. Todos los accesos al Júcar permanecen cerrados y el Ayuntamiento solicita que nadie se acerque a su entorno.
El alcalde ha recordado que en el último mes se han acumulado cerca de 200 litros por metro cuadrado, aproximadamente un tercio de la precipitación media anual en la ciudad, lo que ha provocado la saturación del suelo. Esta circunstancia incrementa el riesgo de caída de árboles, como ya ha ocurrido en distintos puntos de la capital.
Por ello, los parques permanecerán cerrados, incluso en ausencia de aviso meteorológico por viento, debido al estado del terreno. Asimismo, y coincidiendo con la celebración de Jueves Lardero, el alcalde ha pedido extremar las precauciones en los desplazamientos y actuar con responsabilidad ante una crecida que ha calificado de “muy seria”..