La iniciativa, liderada por el Consistorio, responde al creciente malestar entre los agricultores de la localidad por los daños continuados que la plaga está causando en las aproximadamente 9.600 hectáreas del término municipal, una situación que, según denuncian, se arrastra desde hace años y que consideran ya un problema de primer orden social y económico.
Desde el sector agrario critican la ineficacia de las medidas adoptadas hasta ahora y cuestionan el uso reiterado de la declaración de comarca de emergencia cinegética, una herramienta que califican de excepcional y temporal para un problema que, aseguran, se ha convertido en estructural. “Los agricultores ya no podemos aguantar más”, subrayan desde la Junta de Propietarios, que se pregunta por qué la administración regional no ha aplicado aún medidas eficaces para frenar una sobrepoblación que “lleva años arruinando las explotaciones”.
Pérdidas de hasta el 60% en algunos cultivos
Según recoge el recurso presentado, los daños derivados de la plaga de conejos han provocado pérdidas muy importantes en cultivos como viñedo, cebada, trigo, veza o girasol, con mermas que el pasado año alcanzaron entre el 50% y el 60% de la producción en numerosas explotaciones agrícolas.
Los agricultores recuerdan que han remitido en numerosas ocasiones escritos y comunicaciones tanto al Gobierno regional como al Ejecutivo central alertando de la gravedad de la situación, sin que hasta el momento se haya producido una respuesta efectiva. En este sentido, consideran incomprensible que con los recursos de la administración autonómica no se hayan puesto en marcha mecanismos para contener la población de conejos o compensar económicamente los daños ocasionados.
Impacto económico y social en el medio rural
Los representantes del sector también advierten de las consecuencias económicas y sociales que esta situación está generando en el municipio. La caída de la rentabilidad de las explotaciones está afectando al desarrollo económico local y dificulta la fijación de población en el medio rural, ya que cada vez resulta más complicado que jóvenes agricultores se incorporen al sector o mantengan su actividad.
A ello se suma la depreciación del valor de la tierra agrícola. Según explican, parcelas que hace unos años alcanzaban precios cercanos a los 7.000 euros por hectárea han perdido en algunos casos más del 50% de su valor debido al impacto de los daños provocados por la fauna.
Desde la Junta de Propietarios insisten en que el problema no debe abordarse únicamente desde el ámbito cinegético o de conservación, sino como una cuestión que afecta directamente al bienestar económico y social del territorio.
En esta línea, las cooperativas agrícolas de Horcajo de Santiago reclaman al Gobierno de Castilla-La Mancha medidas duraderas y eficaces para contener la sobrepoblación de conejos y dar respuesta a un problema que afecta a amplias zonas agrícolas de la región. “Si no somos capaces de garantizar que nuestros agricultores puedan desarrollar su profesión y explotar sus tierras, existe una grave desconexión entre las políticas públicas y las necesidades reales de los ciudadanos”, advierten.
La iniciativa ha recibido además el respaldo de otras localidades afectadas por la misma situación, que consideran necesario adoptar soluciones coordinadas y urgentes ante un problema que trasciende el ámbito municipal.