El acto, celebrado junto a la estatua de Miguel de Cervantes en la calle Guillem de Castro, reunió a representantes institucionales y a una quincena de casas castellanos manchegas que reivindicaron el legado cultural de Castilla-La Mancha en la Comunidad Valenciana.
La Federación de Entidades Originarias de Castilla-La Mancha en la Comunidad Valenciana rindió homenaje al escritor Miguel de Cervantes en Valencia, en un acto celebrado ante la estatua dedicada al autor del Quijote en la calle Guillem de Castro, donde además se entregó el I Premio Cervantes al periodista de Las Provincias Arturo Checa, natural del municipio conquense de Piqueras del Castillo.
El evento contó con la participación de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, y de la secretaria autonómica de Transparencia y Participación de la Generalitat, Carmen Uriol, quienes destacaron la labor de la federación y de la veintena de casas y centros castellano-manchegos por mantener vivas las tradiciones de su tierra de origen y contribuir al enriquecimiento cultural de la sociedad valenciana.
Bernabé agradeció a la federación su esfuerzo por mantener el vínculo cultural entre Castilla-La Mancha y Valencia y recordó la relación histórica de la ciudad con Miguel de Cervantes. En este sentido, señaló que en 1605 se imprimió en Valencia una de las primeras ediciones del Quijote y que siglos después la ciudad quiso honrar ese vínculo con la estatua realizada por Mariano Benlliure, ante la que cada año se celebra este homenaje.
Durante su intervención, la delegada del Gobierno subrayó también la importancia de la memoria y del trabajo de las casas regionales para preservar la música, la cultura y las tradiciones manchegas, transmitiendo ese legado a las nuevas generaciones. Asimismo, felicitó al periodista Arturo Checa por el reconocimiento recibido y le animó a seguir contando historias ligadas al origen y a la identidad de muchos valencianos descendientes de Castilla-La Mancha.
Bernabé recordó además sus propios vínculos con la región al afirmar que forma parte de esa memoria compartida. “Villanueva de la Jara, el pueblo de mi madre, está en mí como están los olores de una cocina, de noches de verano, de recuerdos y emociones”, señaló, destacando el valor de las raíces y de quienes emigraron siguiendo su propio camino.
Por su parte, la secretaria autonómica Carmen Uriol destacó el apoyo de la Generalitat a la labor que realizan estas entidades, afirmando que “mantener vivas las tradiciones y las raíces de vuestro pueblo es también un elemento de cohesión social”.
El premiado, Arturo Checa García, estuvo arropado por sus padres, su hermano y familiares procedentes del municipio conquense de Henarejos. Durante su intervención recordó su infancia y juventud en Piqueras del Castillo, localidad a la que sigue regresando con frecuencia, y expresó su orgullo por el legado recibido de su abuelo y de su padre, así como por haberlo transmitido a su hijo. En su discurso animó a los manchegos residentes en Valencia a seguir preservando su herencia cultural y a transmitirla a hijos y nietos. “Nunca olvidemos dónde nacimos y dónde pacemos”, afirmó.
La jornada contó también con un desfile de las casas manchegas participantes, cuya comitiva partió desde la plaza de la Virgen encabezada por los estandartes de las distintas entidades. Durante el recorrido realizaron una parada frente a la Generalitat Valenciana en señal de respeto institucional antes de llegar al lugar del homenaje.
Al acto asistieron también el director general de Participación del Ayuntamiento de Valencia, Julio Aguado, la concejala socialista Maite Ibáñez y los Quijotes de Honor, entre ellos el empresario conquense Braulio Torralba y Jacinto Copete, natural de Albacete y residente en Torrent.
La parte cultural del encuentro estuvo protagonizada por el grupo de baile de la Casa de Castilla-La Mancha en Mislata, que interpretó distintas danzas tradicionales durante el recorrido, así como por el pasillo de honor que una comisión fallera de Alaquàs realizó a la comitiva en la plaza del Tossal.
En total participaron quince centros y asociaciones castellano-manchegas de la Comunidad Valenciana, entre ellas entidades de Valencia, Torrent, Mislata, Xirivella, Burjassot, Alfafar, Moncada, Paterna o Benetússer, que con su actividad cultural y social continúan manteniendo vivas las tradiciones de Castilla-La Mancha en tierras valencianas.