El Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito desarrollará en 2026 un total de 97 cursos dirigidos al sector agrario, con más de mil horas de formación y una inversión de 179.000 euros para mejorar la competitividad, sostenibilidad y modernización del campo en Cuenca.
El Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito, en Cuenca, desarrollará a lo largo de 2026 un total de 97 cursos de formación dirigidos al sector agrario dentro de la programación impulsada por el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF), dependiente de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural.
En conjunto, estas acciones sumarán más de mil horas de formación y contarán con un presupuesto de 179.000 euros, lo que evidencia el compromiso del Gobierno regional con la capacitación de agricultores y ganaderos como herramienta clave para mejorar la competitividad, incorporar nuevas técnicas y favorecer el desarrollo del medio rural.
Así lo ha dado a conocer el delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en Cuenca, Rodrigo Fernández, durante su visita a uno de los cursos que se están celebrando en el centro, dedicado a la iniciación al cultivo del olivar y en el que participan 24 personas. El delegado estuvo acompañado por el director del centro, Luis de León Larraínzar, con quien pudo conocer de primera mano el desarrollo de la programación.
Fernández ha destacado la importancia de la formación continua para el sector, subrayando que “el futuro del campo pasa también por la formación”. En este sentido, ha señalado que dotar a agricultores y ganaderos de conocimientos y herramientas resulta fundamental para mejorar la productividad, avanzar en sostenibilidad y garantizar la competitividad del sector agrario.
La programación incluye un amplio abanico de contenidos centrados en la mejora de las técnicas agrícolas, la sostenibilidad de las explotaciones y la adaptación a los nuevos retos climáticos y productivos. Entre las materias destacan la agricultura natural y regenerativa, la siembra directa en cultivos de secano, la conservación de semillas tradicionales, la mejora de la fertilidad del suelo o la incorporación de procesos biológicos en la producción agrícola.
Todas las acciones formativas tienen un marcado carácter práctico, permitiendo a los participantes aplicar de forma directa los conocimientos adquiridos en sus explotaciones, reforzando así la modernización del sector agrario en la provincia de Cuenca.