Laura y María Lara Martínez fueron las Profesoras elegidas por la comunidad educativa para impartir la conferencia central del Día del Buero. Se trata de la jornada lúdico-festiva más importante del curso académico en el Instituto de Enseñanza Secundaria y Bachillerato Antonio Buero Vallejo de Guadalajara. Asistió a la jornada Ángel Francisco Fernández-Montes González, delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes en Guadalajara de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
María y Laura titularon su conferencia "Leonardo da Vinci: la inteligencia natural del Renacimiento". Animaron a los estudiantes a fomentar su curiosidad e interés y a respetar la diversidad siempre. A Leonardo da Vinci no se le daba bien el Latín y no sabía Griego, asignaturas en teoría claves en la formación humanística. Sin embargo, fue políglota de idiomas modernos. Tras vivir su infancia con su abuelo paterno y formarse como pintor en su juventud, trabajó para el rey de Francia, Francisco I, su mecenas, de quien además fue amigo. María Lara desveló que Francisco I pernoctó en el Palacio del Infantado de Guadalajara cuando fue rehén de las tropas de Carlos V en la Batalla de Pavía (1525).
Leonardo fue polímata, un genio de la ingeniería, de la pintura, de los estudios de anatomía, de la invención de máquinas que permitieran al ser humano volar y sentenció:
"Una vez que hayas probado el vuelo, caminarás por la tierra con los ojos mirando al cielo, porque allí has estado y allí siempre anhelarás regresar".
Como Historiadoras del Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire y del Espacio, las Hermanas Lara contaron al alumnado que este pensamiento está inscrito en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica de Cuatro Vientos. Así que, en declaraciones a Cuenca News, María y Laura subrayan que, cuando viajamos en avión o en helicóptero y en tantas otras facetas de la vida, le tenemos que agradecer a Leonardo da Vinci su afán por soñar, inventar y descubrir.