Cuenca

Yanguas reivindica el sentido profundo de la Semana Santa en su Pregón

(Foto: Sergio Valverde).
Redacción | Sábado 28 de marzo de 2026

El Teatro Auditorio de Cuenca acogió este Viernes de Dolores el Pregón de la Semana Santa 2026, pronunciado por el obispo José María Yanguas, en un acto cargado de emoción y profundidad espiritual que invitó a los nazarenos a vivir la Pasión desde una fe auténtica y comprometida.



El Teatro Auditorio de Cuenca acogió este Viernes de Dolores el Pregón de la Semana Santa 2026, pronunciado por el obispo José María Yanguas, en un acto que marcó el inicio emocional y espiritual de los días grandes para la ciudad. Con un discurso profundo, directo y cargado de contenido teológico, el prelado ofreció una reflexión que fue más allá de la exaltación tradicional para interpelar al nazareno desde la fe, invitándole a vivir la Pasión con autenticidad y cercanía a Cristo.

La velada estuvo precedida por un cuidado apartado musical que preparó el ambiente en el Auditorio. El Coro del Conservatorio, dirigido por Jesús Mercado, y la Banda de Música de Cuenca, bajo la dirección de Miriam Castellanos, ofrecieron un repertorio solemne que transformó el espacio en un auténtico recorrido procesional, generando un clima de recogimiento previo a la intervención del pregonero.

Ya en el atril, monseñor Yanguas estructuró su intervención siguiendo el hilo de la Semana Santa conquense, utilizando como guía las Sagradas Imágenes y las distintas jornadas procesionales. A través de un lenguaje sobrio pero cargado de fuerza expresiva, fue desgranando reflexiones que apelaban directamente a la conciencia del creyente, planteando preguntas sobre la fe, el pecado o el compromiso cristiano, con el objetivo de provocar una reflexión personal en cada oyente.

El Pregón destacó por su capacidad para trasladar al público la intensidad espiritual de la Pasión, poniendo el foco en el sentido profundo de las imágenes y en su papel como vehículo de transmisión de la fe. En este sentido, el obispo subrayó la necesidad de no quedarse en lo meramente estético, sino de vivir la Semana Santa como una experiencia transformadora, basada en la coherencia, la caridad y una fe viva.

No faltaron tampoco los momentos de emoción personal, especialmente al evocar la figura de la Virgen y el vínculo que el propio Yanguas ha forjado con la Semana Santa de Cuenca a lo largo de los años. Su intervención incluyó referencias a la esperanza, al sufrimiento humano y a la centralidad de la Cruz como símbolo de amor y redención, en un mensaje que buscó conectar con la realidad actual y con los desafíos del mundo contemporáneo.

El acto concluyó con un prolongado aplauso del público asistente, reflejo de la acogida de un Pregón que dejó huella entre los nazarenos. Posteriormente, el presidente de la Junta de Cofradías hizo entrega al pregonero de un recuerdo conmemorativo, en una ceremonia que puso el broche final a una noche que reunió a autoridades, representantes institucionales y numerosos miembros de la sociedad conquense en torno a uno de los momentos más esperados de la Cuaresma.

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