La iniciativa ha sido defendida por la portavoz popular, Beatriz Jiménez, quien ha destacado que esta decisión “pone a los conquenses en el centro” y busca que la ZBE, obligatoria por normativa estatal, “no se convierta en un castigo para quienes viven, trabajan y se mueven cada día por la ciudad”.
La moción incorpora varias medidas clave para garantizar una aplicación más flexible y proporcional de esta zona. Entre ellas, se contempla autorizar temporalmente el acceso de vehículos sin distintivo ambiental de residentes empadronados, así como vincular las restricciones a episodios reales de contaminación, de manera que solo se activen cuando se superen los límites establecidos por la normativa vigente.
Asimismo, se permitirá la circulación de estos vehículos mientras la calidad del aire se mantenga dentro de los parámetros legales y se insta a que la regulación definitiva de la ZBE se base en criterios de proporcionalidad, gradualidad, equidad social y seguridad jurídica.
Desde el Grupo Popular también han criticado la situación actual de la ZBE, que entró en vigor en enero de 2026, señalando que el Ayuntamiento aún no ha completado aspectos básicos como la señalización de la zona, la instalación de medidores o el despliegue de cámaras de control. “No se puede exigir a los ciudadanos lo que la administración no ha implementado”, ha afirmado Jiménez.
La portavoz popular ha defendido que otras ciudades españolas han adaptado sus Zonas de Bajas Emisiones mediante moratorias o exenciones para residentes, y ha reclamado que Cuenca siga ese camino con un modelo propio ajustado a sus características.
Finalmente, Jiménez ha agradecido el respaldo de los grupos políticos que han apoyado la moción y ha reiterado el compromiso de su formación con una movilidad sostenible compatible con la realidad de la ciudad. “Hoy gana Cuenca, ganan los vecinos y gana la sensatez”, ha concluido.