La Procesión del Perdón de 2026 en Cuenca recuperó todo su esplendor tras dos años sin poder celebrarse con normalidad, convirtiéndose en un Martes Santo de enorme participación y emoción. Desde la salida, marcada por la ausencia de intercomunicadores y una organización “a la antigua usanza”, miles de nazarenos llenaron las calles en un cortejo multitudinario, compacto y muy vivo. Las largas filas de hermanos, la presencia destacada de niños y el ambiente de devoción constante hicieron que la procesión avanzara con más lentitud de lo habitual, pero también con una intensidad que superó todas las expectativas.
A lo largo del recorrido, cada hermandad dejó momentos muy especiales, con pasos cuidados, música solemne y escenas de gran recogimiento que emocionaron tanto a participantes como al público. Pese al viento y algunos contratiempos logísticos, el desfile se desarrolló con brillantez hasta bien entrada la madrugada, cerrando una jornada histórica por su participación y por el ambiente vivido en las calles de Cuenca. Fue, en definitiva, un Martes Santo para el recuerdo, donde tradición, fe y emoción se unieron en una de las procesiones más destacadas de los últimos años.