Cuenca puso el broche a su Semana Santa con un Domingo de Resurrección marcado por el buen tiempo y una gran participación de público en las calles. La procesión del Resucitado y la Virgen del Amparo llenó desde primera hora el entorno de San Andrés, la parte baja de la ciudad y, especialmente, la Plaza de la Constitución durante el emocionante Encuentro, para culminar con un multitudinario regreso que confirmó el arraigo y la emoción de una jornada que devolvió la luz y la alegría a la ciudad.