La propuesta, encabezada por la presidenta del grupo y diputada nacional, Beatriz Jiménez, plantea una bajada del tipo de gravamen hasta el 3,5%, con el fin de lograr una fiscalidad “más equitativa” que incentive la inversión y la creación de empleo sin comprometer la estabilidad presupuestaria municipal.
Desde el PP han criticado que la nueva ordenanza mantiene un único módulo para todo el uso industrial, sin diferenciar entre distintos tipos de construcciones. En este sentido, Jiménez ha señalado que “no es lo mismo una nave logística, una agrícola o un simple cerramiento”, por lo que considera un “error técnico” aplicar el mismo criterio fiscal a realidades constructivas distintas.
Otro de los aspectos cuestionados por los populares es el sistema de bonificaciones, que consideran “desfasado” y poco adaptado al tejido económico local. Según la portavoz, los incentivos actuales benefician principalmente a grandes empresas, mientras que autónomos y pequeñas pymes, que constituyen la base económica de la ciudad, quedan en un segundo plano.
El Grupo Popular defiende que la reducción del tipo impositivo permitiría compensar el incremento de los módulos, garantizando así la neutralidad recaudatoria. En este sentido, han apuntado que la recaudación del ICIO se ha duplicado en los últimos años, alcanzando los 2,2 millones de euros.
Finalmente, Jiménez ha instado al equipo de Gobierno a reconsiderar la propuesta y aceptar unas alegaciones que ha calificado como “constructivas y viables”, subrayando la necesidad de reducir las trabas fiscales para favorecer el crecimiento económico. “Cuenca necesita atraer inversión y facilitar la actividad, no convertirse en un obstáculo para quienes quieren generar riqueza y empleo”, ha concluido.