En una rueda de prensa celebrada en la sede provincial del partido, en la que ha estado acompañado por los senadores Benjamín Prieto y María Jesús Bonilla, Martín-Buro ha criticado que, tras más de una década de Gobierno autonómico de Emiliano García‑Page y casi ocho años del Ejecutivo de Pedro Sánchez, la provincia continúa sin nuevas infraestructuras, lo que, a su juicio, ha perjudicado su desarrollo y cohesión territorial.
Por su parte, Benjamín Prieto ha subrayado que Cuenca cuenta con 1.200 kilómetros de carreteras nacionales, lo que exige un mantenimiento constante y nuevas actuaciones. En este sentido, ha centrado sus críticas en la autovía A-40, especialmente en el tramo Cuenca-Teruel, que ha calificado como “una sucesión de despropósitos” desde hace más de dos décadas.
El senador ha recordado la paralización del proyecto en 2008 y ha lamentado que, pese a los compromisos adquiridos en 2019, “no se haya avanzado en su desarrollo”, insistiendo en la importancia estratégica de esta infraestructura para conectar diferentes territorios del país y combatir la despoblación.
Prieto también ha denunciado retrasos en otras infraestructuras pendientes, como la autovía de La Alcarria o la conexión entre Cuenca y Albacete, además de criticar la desaparición del tren convencional en la provincia.
En la misma línea, María Jesús Bonilla ha reprochado al Ministerio de Transportes la falta de transparencia sobre el estado de los proyectos de la A-40, señalando contradicciones entre las respuestas oficiales remitidas por escrito y las declaraciones realizadas recientemente en el Senado.
La senadora ha calificado esta situación como “una falta de respeto” y ha reclamado información detallada sobre el mantenimiento de las carreteras nacionales, recordando que la seguridad vial depende directamente de estas inversiones.
Bonilla ha insistido en que las infraestructuras son clave para el desarrollo económico, la creación de empleo y la igualdad de oportunidades, y ha anunciado que el Partido Popular continuará exigiendo avances en la A-40, el impulso de nuevas autovías y una mayor claridad en la gestión de las inversiones públicas.
Desde el PP han concluido reclamando infraestructuras “del siglo XXI” para la provincia de Cuenca, al considerar que son esenciales para garantizar su futuro y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.