La jornada comenzó con una misa solemne celebrada a las 19:30 horas en la Ermita-Cementerio de San Isidro Labrador, situada en la Hoz del Júcar, y oficiada por el deán de la Catedral de Cuenca, Miguel Ángel Albares.
Finalizada la eucaristía, pasadas las 20:00 horas, arrancó la tradicional procesión con las imágenes de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, acompañadas por el popular paso infantil de San Isidro.
El cortejo recorrió el camino que une la ermita con el entorno del barrio del Castillo, en un recorrido rodeado por el paisaje de la Hoz del Júcar y seguido por numerosos fieles y vecinos que acompañaron a la hermandad durante el trayecto.
Uno de los momentos más destacados volvió a vivirse en la Cruz de la Era, donde tuvo lugar la tradicional bendición de los campos, una de las estampas más simbólicas de esta celebración vinculada históricamente al mundo agrícola.
Tras la bendición, la procesión regresó de nuevo a la Ermita de San Isidro poniendo fin a una jornada de tradición y fervor popular en honor al patrón de los agricultores.