La fiebre blanquinegra no cesa. Quien tiene una entrada para el choque del domingo tiene un verdadero tesoro. La final del playoff de ascenso a Primera RFEF entre la UB Conquense y la UD Ourense ya se vive con enorme expectación entre la afición balompédica. El club presidido por Alberto Asensi está muy cerca de hacer realidad otro lleno histórico en La Fuensanta para arropar a los suyos en un partido a cara de perro.
La cita del próximo 31 de mayo, a las 19:00 horas, está grabada a fuego en las agendas de muchos seguidores blanquinegros. No es para menos. Desde aquel descenso del 12 de mayo de 2019 ante el histórico CD Castellón, vivido por cerca de 4.000 aficionados tras una campaña muy convulsa, el Conquense no solo no ha vuelto a saborear las mieles de la categoría de bronce del fútbol español, sino que tampoco se le había presentado una oportunidad tan clara de regresar como la actual.
Un factor que puede ser clave
Tras la resolución emitida el pasado jueves 28 de mayo por el Juez Único de Competiciones No Profesionales de la Real Federación Española de Fútbol en el denominado “Caso Numancia-Fabril”, la clasificación final del Grupo 1 ha quedado modificada: el CD Numancia asciende a la tercera plaza y la UD Ourense baja a la cuarta posición.
Una circunstancia que beneficia al conjunto conquense, ya que, al igual que ocurrió en la eliminatoria anterior frente al Xerez CD, el equipo dirigido por Rober Gutiérrez haría valer su mejor clasificación liguera —terceros en el Grupo 5— en caso de empate tras los 120 minutos de juego en su engalanado hogar de La Fuensanta.
La fiesta, de momento, es de la afición
En el club prefieren no vender la piel del oso antes de cazarla y mantienen la prudencia, evitando hablar todavía de celebraciones hasta que el ascenso sea una realidad.
Sin embargo, la afición lleva toda la semana viviendo con enorme ilusión la posibilidad de alcanzar un logro de gran magnitud y enorme trascendencia para la entidad conquense.
Su auténtico fortín volverá a presentar un aspecto imponente, como ya ocurrió en la anterior eliminatoria frente al cuadro jerezano, cuando su parroquia estalló de alegría con el pase de los blanquinegros a la final, tal y como muestran las imágenes del siguiente vídeo.
Unidos dentro y fuera del campo
El conquensismo afronta esta gran cita más unido que nunca. El equipo estará arropado por los que están y, simbólicamente, también por todos aquellos balompédicos que ya no se encuentran entre nosotros, pero que siguen presentes en el sentimiento blanquinegro, dejando un legado imborrable en la memoria del club.
Porque el mejor regalo posible para el 80 aniversario de esta institución deportiva no sería otro que el regreso a la categoría de bronce del fútbol español, la Primera RFEF.
¡Aúpa Balompédica!