La inauguración ha contado con la presencia de la diputada provincial de Cultura y vicepresidenta segunda de la Diputación de Cuenca, María Ángeles Martínez; la coordinadora de Cultura de la Junta de Comunidades en Cuenca, Yolanda Rozalén; el director del Museo de Cuenca, Miguel Contreras; el director de la Fundación Antonio Pérez, Jesús Carrascosa; y la conservadora jefe de la institución, Mónica Muñoz.
Durante el acto, Miguel Contreras destacó la colaboración entre las distintas instituciones para hacer posible este tipo de exposiciones y mostró su satisfacción por la posibilidad de reunir en la Sala Princesa Zaida propuestas de artistas consagrados junto a trabajos de jóvenes creadores, como los participantes en la muestra de la Escuela de Arte Cruz Novillo.
Un recorrido por el grabado y la pintura de Bonifacio
La conservadora jefe de la Fundación Antonio Pérez, Mónica Muñoz, explicó que el objetivo de la exposición es mostrar las dos grandes vertientes creativas de Bonifacio Alfonso: su intensa dedicación al grabado y su producción pictórica y dibujística.
La muestra incluye una selección de obra gráfica representativa de la actividad que el artista desarrolló especialmente a partir de la década de los setenta, así como lienzos, dibujos y piezas originales pertenecientes a la colección reunida por Antonio Pérez.
Entre las obras expuestas destacan algunos trabajos inéditos para el público, como la carpeta de grabados “Sopas y Manjares”, que hasta ahora no había sido mostrada en ninguna exposición de la Fundación.
Un artista estrechamente vinculado a Cuenca
Bonifacio Alfonso (San Sebastián, 1933-2011) está considerado uno de los creadores más interesantes y coherentes del último cuarto del siglo XX, aunque su obra no ha alcanzado el mismo nivel de difusión que la de otros artistas de su generación.
Pintor prolífico, excelente dibujante y grabador de reconocido prestigio, fue distinguido con importantes galardones como el Premio Nacional de Grabado en 1993 y el Premio de las Artes de la Comunidad de Madrid en 2005.
Su relación con Cuenca fue especialmente estrecha. El artista residió durante veintiocho años en la ciudad, donde aprendió las técnicas del grabado junto a Antonio Lorenzo y mantuvo contacto con figuras fundamentales del arte contemporáneo español como Antonio Saura, Manuel Millares, José Guerrero, Gustavo Torner, Gerardo Rueda, Eusebio Sempere o Manuel Rivera.
Además, consolidó una profunda amistad con Antonio Pérez, vínculo que permitió incorporar una importante representación de su obra a los fondos de la Fundación que lleva el nombre del coleccionista y editor.
La exposición permanecerá abierta hasta el 1 de noviembre, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de descubrir la trayectoria de un creador fundamental para comprender la evolución del arte español contemporáneo y su estrecha vinculación con Cuenca.