Cervera del Llano ha recuperado este lunes uno de los elementos más emblemáticos de su patrimonio con la inauguración de la nueva torre de la iglesia parroquial, reconstruida quince años después de su derrumbe. La actuación, que ha supuesto una inversión cercana a los 250.000 euros, de los que 200.000 han sido aportados por la Diputación de Cuenca, ha permitido devolver al municipio su histórico campanario románico y hacer que las campanas vuelvan a sonar como símbolo de la recuperación de una parte esencial de su identidad.
La localidad de Cervera del Llano ha recuperado este lunes uno de sus símbolos más reconocibles con la inauguración de la nueva torre de la iglesia parroquial, reconstruida quince años después de que el antiguo campanario se desplomara como consecuencia del deterioro de su estructura.
El acto ha contado con la presencia del presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Álvaro Martínez Chana; el alcalde del municipio, Pedro Álvarez; el obispo de Cuenca, José María Yanguas; la diputada de Turismo, Mayte Megía; la diputada regional Paloma Jiménez; la coordinadora de Cultura, Yolanda Rozalén, además de numerosos vecinos, mecenas, el arquitecto responsable de la obra y el párroco de la localidad.
La reconstrucción ha supuesto una inversión total de 248.798,97 euros, de los que la Diputación de Cuenca ha aportado 200.000 euros, permitiendo devolver al municipio una torre de estilo románico que desapareció en abril de 2011 tras el colapso provocado por el deterioro de la cimentación y de sus muros.
Durante su intervención, el presidente de la Diputación destacó el valor sentimental que esta actuación tiene para los vecinos del municipio.
Martínez Chana aseguró que la reconstrucción responde a un "compromiso moral" con Cervera del Llano, al considerar que la torre forma parte de la memoria colectiva del pueblo y del legado recibido de generaciones anteriores.
El presidente provincial celebró además que, tras años de espera, las campanas vuelvan a sonar en el municipio gracias al trabajo conjunto de las distintas administraciones, la Iglesia y las personas que han colaborado económicamente en el proyecto.
Asimismo, recordó que la Diputación ha destinado 18,5 millones de euros durante los últimos siete años a la conservación del patrimonio histórico de la provincia, especialmente en pequeños municipios donde este tipo de actuaciones serían inasumibles únicamente con recursos municipales.
A su juicio, recuperar edificios históricos no solo contribuye a preservar la identidad y la historia de los pueblos, sino que también favorece su desarrollo y dinamización.
El alcalde de Cervera del Llano, Pedro Álvarez, calificó la inauguración como un "día histórico" para la localidad y recordó el impacto emocional que supuso el derrumbe de la torre hace quince años.
Por su parte, el obispo de Cuenca, José María Yanguas, agradeció la implicación de la Diputación en la conservación del patrimonio eclesiástico de la provincia y reconoció el compromiso mostrado por la institución con los municipios conquenses.
Las obras han permitido reconstruir íntegramente la torre respetando la configuración arquitectónica original, gracias a la documentación histórica existente y a las fotografías conservadas antes de su derrumbe.
El proyecto ha recuperado la volumetría y los elementos característicos del campanario románico, construido entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, utilizando piedra y morteros tradicionales compatibles con la fábrica original.
También se han reproducido los tres cuerpos diferenciados mediante molduras, las ventanas saeteras y los huecos del campanario rematados por arcos de medio punto.
Además de la reconstrucción arquitectónica, la actuación ha incorporado diversas mejoras técnicas para garantizar la conservación del edificio.
Entre ellas destacan la instalación de iluminación interior y exterior mediante tecnología LED de bajo consumo, un sistema de protección frente a descargas atmosféricas con pararrayos, nuevos equipos de protección contra incendios y paneles informativos sobre la historia del monumento.
Asimismo, se han reinstalado las campanas originales, que habían sido retiradas para garantizar su conservación tras el derrumbe, reforzando sus sistemas de anclaje y realizando estudios específicos para asegurar tanto su correcta sonoridad como la estabilidad estructural de la torre.
Con esta actuación, Cervera del Llano recupera definitivamente uno de sus principales elementos patrimoniales y devuelve a su perfil urbano una construcción que durante siglos ha formado parte de la identidad histórica y cultural del municipio.