La organización agraria calcula que estas limitaciones ya han provocado retrasos en la recolección de más de 60.000 hectáreas de cereal repartidas por distintas comarcas conquenses, advirtiendo además de que la situación podría agravarse si la Consejería de Desarrollo Sostenible no modifica la regulación vigente.
La mitad de la cosecha sigue pendiente en algunas zonas
ASAJA recuerda que en determinadas áreas de la provincia todavía queda por recoger cerca del 50% de la cosecha, por lo que considera que las pérdidas económicas podrían incrementarse notablemente si continúan aplicándose las actuales restricciones derivadas del riesgo extremo de incendios.
La organización explica que cada jornada en la que el cereal permanece sin recoger en el campo supone una disminución del rendimiento, ya que aumenta la caída natural del grano desde la espiga al suelo, una producción que ya no puede recuperarse.
Según ASAJA, este retraso afecta tanto a la cantidad como a la calidad de la cosecha, comprometiendo el resultado de una campaña que los agricultores llevan meses preparando.
Incertidumbre para planificar la campaña
La organización también critica el sistema actual de gestión del riesgo, al considerar que dificulta enormemente la planificación de la recolección.
En este sentido, recuerda que el mapa diario del Índice de Propagación Potencial suele publicarse alrededor de las 19:00 horas, lo que obliga a los agricultores a esperar hasta ese momento para conocer las condiciones en las que podrán trabajar al día siguiente.
ASAJA considera que esta incertidumbre resulta especialmente perjudicial durante la campaña de cereal, donde la rapidez en la recolección es determinante para evitar pérdidas.
Propuesta para modificar la normativa
Ante esta situación, la organización agraria ha trasladado a la Consejería de Desarrollo Sostenible una propuesta para modificar la orden que regula las restricciones durante la campaña de incendios.
Entre las principales medidas planteadas figura permitir la cosecha durante las primeras horas de la mañana sin restricciones adicionales ni obligación de disponer de maquinaria de apoyo, independientemente de la previsión meteorológica para el resto del día.
ASAJA argumenta que en las primeras horas de la jornada las temperaturas suelen situarse por debajo de los 25 grados, incluso en días con riesgo extremo de incendios, por lo que considera que no está justificado exigir desde primera hora la presencia de un tractor con cultivador, una persona de apoyo y un depósito de agua de al menos 400 litros.
Compatibilizar seguridad y actividad agraria
La organización insiste en que comparte plenamente el objetivo de prevenir incendios forestales y defiende que la cosecha debe desarrollarse con todas las garantías de seguridad.
No obstante, considera que la normativa debe adaptarse a las condiciones reales de cada momento para compatibilizar la protección del medio natural con la viabilidad económica de las explotaciones agrícolas.
Por ello, ASAJA Cuenca ha solicitado a la Junta que estudie las propuestas presentadas y modifique con carácter urgente la regulación actual, con el fin de evitar que las pérdidas económicas continúen aumentando y puedan superar ampliamente los seis millones de euros si persisten las actuales restricciones durante la campaña de recolección.