Provincia

Valiente destaca en Quintanar del Rey el carácter de hermandad de la festividad de San Marcos

Redacción | Lunes 25 de abril de 2011

El delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Valiente, participó hoy en la localidad de Quintanar del Rey en los actos de celebración de la festividad de San Marcos. Una “jornada de hermandad”, como la definió Valiente, puesto que comparten dicha celebración con el municipio de Villagarcía del Llano.

La meteorología dio una pequeña tregua y la lluvia no impidió la salida en procesión de la imagen del santo por la calle que lleva su mismo nombre, San Marcos, hasta las afueras del pueblo. Acompañada por los acordes de la Agrupación Musical, es en este punto donde reciben a los representantes de Villagarcía del Llano. Posteriormente, y ya seguida de una larga fila de paraguas, la imagen de San Marcos regresaba a la Iglesia Parroquial.





Ambas localidades conquenses comparten una vieja tradición fruto de la intersección de sus patronos en una epidemia, según unos; y por el pedrisco, según otros. San Marcos y San Miguel se desplazaron paralelamente a sus pueblos vecinos. Desde entonces, el día de San Marcos, Quintanar del Rey se viste de fiesta, y el de San Miguel lo hace Villagarcía del Llano, gozando ambos de los festejos del otro.

El máximo responsable del Gobierno regional en la provincia de Cuenca, que estuvo acompañado en esta jornada por el alcalde de Quintanar del Rey, Martín Cebrián, destacó la “singularidad” de esta festividad ancestral que, sin embargo, ha experimentado algunos cambios en las últimas dos décadas.

Hoy los vecinos y vecinas de ambos municipios estrechan relaciones en la gran paella popular organizada por el consistorio quintanareño. En unas dos semanas aproximadamente, concretamente 8 de mayo, será el Día de San Miguel y los actos festivos se trasladarán a la localidad de Villagarcía del Llano.


Una festividad de orígenes inciertos

Aunque los verdaderos orígenes de esta celebración son inciertos, muchos aseguran que están ligados a la agricultura. El Día de San Marcos, cada 25 de abril, se convocaba a todos los santos para que las cosechas fueran productivas. Se trata del punto de partida para la celebración de estas romerías en la que se solicitaba la ayuda del cielo para tener una cosecha abundante y se pedía para evitar el pedrisco y la langosta.

El intercambio de ambas imágenes viene motivado por la unión existente entre ambos pueblos, que en sus inicios fueron aldeas de Alarcón y posteriormente de Villanueva de la Jara. A pesar de que se desconoce la fecha exacta de la que data esta festividad, los documentos que se conservan apuntan a los siglos XV y XVI.