Tras las duras críticas vertidas en los últimos días contra el Club manchego y la persona de su presidente, éste ha querido aclarar la situación que atraviesa el Club. Díaz de Mera ha explicado que desde que se hizo cargo del mismo en 1999, intentó que el proyecto saliera bien con grandes esfuerzos económicos y personales y sin embargo, "ahora cuando llegan los problemas hay gente que saca las cosas negativas que lleva adentro, culpando a los demás".
El presidente ha querido hacer públicas las cifras que giran en torno al Quijote Arena, cuyas obras costaron un total de 8.199.487, 10 euros, de los cuales el Club pagó más del 52% "con la meta de disfrutar de este proyecto deportivo", que "a partir de su inauguración ha necesitado un gran esfuerzo personal y nunca hemos pedido nada porque estamos muy satisfechos con los títulos". A esta gran apuesta económica se unirían después que las aportaciones públicas, en ninguna temporada, hayan podido ser superiores al 11% y unas partidas de abonos y taquillas, nunca superiores a los 900.000 euros, con una pérdida de socios cada vez mayor.
Es por esto que a Domingo Díaz de Mera "Donde hacíamos el esfuerzo, el sentido común nos dice que lo dejemos por no poner en peligro las empresas que tenemos y lo mejor antes de que el proyecto acabe es buscar un sitio donde pueda resurgir la llama". Una llama que será la decisiva con el paso del tiempo y que salvo milagro, antes de que finalice el mes, será en Madrid donde de momento se avive.
Precisamente en la capital de España ya ha habido dos llamadas de empresarios interesándose por el equipo, pero aún está por cerrar dónde jugaría la que es la mejor plantilla del mundo y con qué patrocinios contaría. Según Díaz de Mera, se han mantenido conversaciones con todos los clubes de Madrid y "aterrizar allí y unirse a alguno de ellos podría suponer avanzar en número de socios y que nosotros sigamos gestionando el Club por la experiencia que supone el que, en estos años, hayamos conseguido más títulos que ningún club del mundo" y ha proseguido, "Hay que lidiar la situación y tenemos compromiso con la plantilla hasta 2017, ellos han renunciado a otras fichas y no podemos dejar tirado a nadie. Son mi familia y a la familia es a lo último que hay que renunciar".
En cuanto a los entrenamientos, ha explicado que lo ideal sería seguir entrenando en Ciudad Real "para dejar abierta la posibilidad de una vuelta o una mayor proyección aquí".
Y por último, el presidente ha querido también agradecer el apoyo recibido por parte de las instituciones y de toda la gente y, sobre todo aficionados que han seguido siempre al equipo "decirles que no descartamos nunca la posibilidad de una vuelta a los orígenes, porque tiene mucha importancia que haya personas como las que han llamado preguntando si podían hacer aportaciones de 500 euros y más o el aficionado anónimo que desde hace año y medio nos manda cada semana un recibo de bonoloto. Ellos son los que merecen que en el futuro volvamos a nuestra ciudad".