En las reuniones asamblearias que se realizan en muchas ciudades y barrios a raíz de los movimientos indignados del 15 M, se viene debatiendo las últimas semanas la posibilidad de realizar un "debate alternativo" al de los candidatos a presidente de los dos grandes partidos PP y PSOE. La idea ha ido calando y algunas de ellas ya lo han propuesto de forma oficial.
La idea de realizar un debate alternativo parece que es vista con buenos ojos por algunos de los partidos agraviados por dicho debate. Un debate en la calle viene de hecho a estar en la línea con las palabras de Gaspar Llamazares, candidato de IU al congreso por Asturias, que solo hace unas semanas realizaba una propuesta similar. UPyD, EQUO y PACMA entre otras formaciones también estarían dispuestas a participar en un debate en la calle.
La propuesta es novedosa y ambiciosa, las asambleas proponen que puesto que hay 52 circunscripciones, se realicen 52 debates, uno por provincia o ciudad autónoma, donde los candidatos de cada formación presenten sus propuestas a la ciudadanía, escuchen y debatan las cuestiones que la gente les plantee.
El formato sería el ya ensayado con éxito en las propias asambleas.
La fecha parece ser una de las dificultades con las que se puede encontrar esta iniciativa. Por un lado, si se realiza el mismo día 7, será una confrontación y competencia directa con el “debate oficial”, lo cual puede salir bien si se realiza de forma masiva y tiene repercusión en los medios, pero puede ser un verdadero fiasco si no logra esos objetivos. Si por el contrario se realiza en otras fechas, perderá parte de su efecto “contra el debate oficial”, pero tendría quizá tenga más facilidad para aglutinar más participantes y el interés de los medios.
Si calará o no la propuesta está por ver, de momento tiene ya un eslogan con cierto éxito asegurado. “El debate está en la calle”.