Cuenca

Para Huete la cancelación del ICDEA es consecuenca de la forma de gestionar de Ávila

Redacción | Martes 06 de diciembre de 2011

Al vicepresidente segundo de la Diputación Provincial, Julián Huete, no le ha sorprendido nada que Juan Ávila se aferre al proyecto ICDEA “porque era una apuesta personal suya en la que se empecinó contra toda lógica cuando ya se veía que era prácticamente irrealizable”. Además Huete sostiene que el ICDEA “puede ser el paradigma de la forma de gestionar del actual alcalde de Cuenca: mucho autobombo, mucha grandilocuencia, muchos retrasos incomprensibles y mucha improvisación”.


En este sentido, Huete subraya que “lo ideal hubiera sido que el señor Ávila se hubiera esforzado en serio para dejar hecho su proyecto estrella” y recuerda que “desde el año 2008 en que se solicita la subvención, hasta este 2011, en que creó el patronato, tiempo ha tenido y ahora estaríamos hablando de otra cosa”.



 


En este punto Huete sostiene que “sólo con que se hubieran cumplido los plazos administrativos y no se hubiera enredado tanto con el Proyecto de Singular Interés del Terminillo, tratando de dar oxígeno a Barreda, se hubiera podido concluir el edificio”. Sin embargo, subraya Huete, “no ha sido así y estamos ante un nuevo fiasco. Un proyecto rimbombante totalmente paralizado, como nos ha ocurrido con la residencia de Beteta, la administración electrónica y tantos y tantos otros”. Símbolos, en opinión del vicepresidente segundo de la Diputación, de “un gobierno de fotonovela: cuidadoso con la propaganda y la imágen pero deficiente en la ejecución y el desarrollo de los proyectos y, lo que es peor, peligroso para la estabilidad económica de la institución”.


Es más, subraya Huete, aún suponiendo que las obras pudieran estar terminadas en tiempo y forma, estaríamos ante un edificio, “tan vacío y pretencioso como el Bosque de Acero”. Y es que según explica, “no hay nada, en la documentación de este expediente, que nos permita aventurar su viabilidad económica más allá de estimaciones optimistas y bienintencionadas”. Por el contrario, prosigue el vicepresidente segundo de la Diputación Provincial, “ hay mucha promoción pero no hay trabajo adelantado para captar clientes, no hay líneas de explotación ni de negocio y, lo más grave, no está claro que estemos ante una demanda real de los ciudadanos que permita aventurar que ésto pueda ser un negocio y generar oportunidades a medio plazo”. Con todo esto por hacer, Huete ha señalado también que “hasta llegar a esa idílica situación de explotación que, insisto, nadie nos garantiza, la que tendría que mantener el invento es la Diputación Provincial”.


Huete también ha mostrado su extrañenza por las “cuentas que echa Juan Ávila”.

En su opinión, “si realmente conoce de lo que habla, y así parece porque él era el alma mater del proyecto, no puede decir sin sonrojarse que la mayor parte de la financiación eran subvenciones a fondo perdido. Y no lo puede decir porque es mentira”. Huete aclara que las subvenciones concedidas para hacer este proyecto suman 1.163.843 euros, frente a los 4.551.844 euros de préstamo con el que se completa el presupuesto, por lo que no duda en preguntar “¿cuál es la mayor parte a la que se refiere Ávila?”.


Con este panorama el vicepresidente segundo de la Diputación considera que “estamos ante puro maquillaje, ante una propuesta totalmente gaseosa y etérea que quizás se pudo hacer alegremente en tiempos de bonanza económica pero que ahora, gracias a la gestión de Ávila, que ha dejado a la Diputación Provincial con un endeudamiento equivalente al 90 por ciento de su presupuesto, es un riesgo totalmente inaceptable”. Y es que Huete considera que “una cosa es ser audaz, valiente e imaginativo para apostar por el futuro y crear empleo y otra ser un temerario, cabezonta e irresponsable para hipotecár el futuro sin ninguna garantía”.