Las campanas de la iglesia parroquial San Miguel Arcángel volvieron a resonar el pasado lunes anunciando la procesión del Cristo de la Humildad y la Paciencia, que por segundo año consecutivo se celebró en la
localidad conquense de Mota del Cuervo.
Una de las procesiones más multitudinaria y más risueña por sus pequeños protagonistas. Centenares de niño/as, vestidos con los atuendos de las diferentes cofradías acompañaron al Cristo de la Humildad y la
Paciencia que fue portado a hombros por los más pequeños convirtiendo esta procesión en una de las más emocionantes.
A pesar de las previsiones adversas de mal tiempo el cielo dio un respiro y a las 6 de la tarde comenzaba la procesión que abría la banda de cornetas y tambores integrada por niños, en su mayoría. Filas interminables
de pequeños cofrades representando el momento en el que Jesús dijo: “Dejad que los niños se acerquen a mí”. El cortejo lo cerraba la banda juvenil de la Asociación Musical Moteña junto con los miembros de la
Junta de Cofradías y las autoridades.
A pesar de ser el segundo año que sale a la calle esta procesión congrega a un numeroso público durante un recorrido que partió desde la parroquia, continuando por la Calle de la Iglesia, Calle Mayor, Calle Don Sabino
y de nuevo la entrada al templo bajo los acordes del himno nacional.
ISABEL ZARCO