El delegado de la Junta en Cuenca, Rogelio Pardo, ha pedido a los socialistas “que dejen de hacer política con la sanidad pública y que abandonen una actitud muy irresponsable que sólo persigue crear incertidumbre y alarma entre los ciudadanos”.
Pardo ha respondido así a las declaraciones efectuadas por dirigentes socialistas en relación a las listas de espera, recordando que lo que está haciendo el gobierno regional es salvar la sanidad pública de Castilla-La Mancha, “que estaba al borde de la quiebra como consecuencia de la gestión incontrolada y los millones de euros que gastaban, entre otras cosas, en peonadas sin control”.
El delegado de la Junta asegura que el gobierno regional está gestionando los recursos de la forma más racional y añade que a pesar del aumento de las listas de espera, gracias al enorme esfuerzo del personal sanitario y a la reorganización que se lleva a cabo una vez ha entrado en vigor el aumento de la jornada laboral, “se están viendo los resultados y poco a poco veremos cómo se produce una disminución en estas listas”. Pardo ha constatado, “al igual que puede hacer cualquier usuario e incluso cualquier político socialista sin mala fe”, que se priorizan las reducciones en las demoras de las pruebas diagnósticas, y en aquellas consultas y cirugía que no admiten demora, como es el caso de oncología o vascular.
Además, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a todos los usuarios, “lejos del alarmismo que están generando algunos, algo que quedará en evidencia cuando con el paso del tiempo se compruebe que muchas de las cosas que están vaticinando no se cumplen. Entonces tendrán que salir y pedir disculpas a los ciudadanos por alarmar sin razón”.
Respecto a la Ley de Garantías que se planteó con el anterior gobierno regional, el delegado de la Junta en Cuenca ha valorado que esta ley es el vivo ejemplo de la forma que tenía de hacer política el PSOE, “la pusieron en marcha sin preocuparse de cómo iban a pagar su aplicación. Esta Ley supuso para la región la mayor privatización de la sanidad sin ningún tipo de debate previo y con unos objetivos que ellos sabían que eran imposibles de cumplir con los recursos de la sanidad pública, que ellos no ampliaron adecuadamente. Los socialistas –que se erigen en defensores de lo público- han hecho la mayor privatización de la sanidad de la historia de esta región, algo de lo que reniegan y que intentan tapar con sus críticas de ahora”. Pardo ha indicado que la Ley de Garantías lo que hacía era derivar pacientes a la sanidad privada en lugar de invertir ese dinero en la pública, “y generar una serie de gastos imposibles de pagar y que ahora están provocando, junto con otros, la crítica situación que estamos viviendo”.
El delegado se ha referido también al tema de los fármacos y ha afirmado con rotundidad que “ni han existido ni van a existir problemas de abastecimiento” y ha acusado a los socialistas de hacer un uso “inmoral” de este tema, utilizándolo como arma política sin pensar en la “inquietud y la angustia que generan en enfermos y familiares. Nada de lo que hicieron los socialistas durante años es ajeno a lo está ocurriendo ahora en la sanidad de Castilla-La Mancha”.