Los miembros de la Asociación de Artesanos de Cuenca, ARTESANOS.CU, se mostraron muy preocupados por la deriva del sector a consecuencia del intrusismo profesional y la competencia desleal en nuestra provincia.
La Asociación de Artesanos de Cuenca, ARTESANOS.CU, ha celebrado una última reunión en la que sus miembros han mostrado su preocupación por el desprestigio de la artesanía en nuestra provincia como consecuencia de la entrada masiva de personas que no son profesionales y que no cumplen con sus obligaciones laborales y fiscales.
Desde la Asociación se recuerda que los artesanos son aquellas personas para los que la artesanía es su oficio y su medio de vida. Para ello han adquirido una serie de conocimientos mediante un periodo de formación para elaborar bienes que garantizan el resultado con calidad de excelencia.
Por tanto desde ARTESANOS.CU se ve con preocupación cómo personas que no pertenecen a la profesión y realizan manualidades para conseguir un dinero extra se autodenominan artesanos y reciben esa condición por parte de determinadas instancias, lo que lleva a una devaluación de la artesanía y, por tanto, a la desaparición de los verdaderos profesionales, que cada vez son menos en nuestra provincia.
Mercados de Artesanía
En este sentido, lamentan que en distintos municipios de nuestra provincia se organicen mediante ayuntamientos o personas de la localidad, una especie de mercados de artesanía, que no son tal cosa, pues no se solicita a los participantes ningún tipo de credencial de su condición de artesano, ni tampoco el justificante que acredite que están dados de alta en la Seguridad Social.
Es por ello que ARTESANOS.CU solicita a las personas y a las instituciones que organizan este tipo de actividades que para su realización cuenten con verdaderos artesanos y que ejerzan un control sobre las personas que participan para que no exista ningún tipo de ilegalidad.
Peligro
Esta organización sectorial asegura que, si la dinámica continúa como estos años atrás, la desaparición de los artesanos no tardará en llegar a consecuencia de la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones con personas que no pagan ningún tipo de impuesto.
Además advierten de la devaluación del concepto de artesanía por la realización de bienes o servicios por personas que no están capacitados para ello.