Ante el ‘lavado de cara’ que el SESCAM está dando a las plantas 1ª y 2ª B, actualmente cerradas, vaticinó que el Gobierno de Cospedal alquilará estas plantas a la sanidad privada y que cuando se acabe su “bien pagado” contrato de alta dirección en octubre, Antuña se irá de Cuenca.
Pacientes en boxes “varios días”
Del mismo modo, la senadora socialista se hizo eco de las quejas de muchos profesionales sanitarios en las que advierten de urgencias “colapsadas”, con pacientes que permanecen varios días en los boxes. “No autorizan ingresos hasta que no se dan altas en las plantas, con objeto de no llegar a la tercera cama; o a la vista de las fotos que circulan por la red se está ordenando a los jefes de servicio dar altas a marchas forzadas para evitarlas”.
Recordó que, cuando tomó posesión en octubre de 2011, Antuña manifestó su intención de conocer el hospital, ofreció desarrollar su labor en equipo, pidió colaboración a los profesionales del centro sanitario a los que calificó como protagonistas de la atención sanitaria y dijo que los buenos indicadores del Hospital le harían más fácil su labor.
De solución a problema
“Lejos de trabajar a su lado, ha desprestigiado al personal, ha permitido que se persiga y se interrogue a médicos como si estuviéramos en tiempos de la Inquisición con Torquemada, ha cesado por cuestiones políticas a personal vinculado a otros equipos gestores y se ha convertido en el `problema’ del hospital”, significó.
El trato de Antuña con la Junta de Personal del Hospital ha sido descrito por los sindicatos como una relación “escasa y con falta de sintonía”, por lo que, según Cruz, “no se puede acusar a la Junta de Personal o a la Plataforma de propagar rumores cuando desde la Gerencia se produce una falta de información continuada, lo que provoca inseguridad y desinformación”.
“La rumorología se para con información puntual y por los cauces oportunos”, añadió, al tiempo que señaló que “lo más triste de todo es que los rumores, desgraciadamente, se van convirtiendo en realidad”.