La Diputación provincial de Cuenca ha pedido hoy a los responsables del Ayuntamiento “cordura” a la hora de afrontar el futuro del Estadio de la Fuensanta y que abandone el tono beligerante de sus declaraciones y obren con responsabilidad en la búsqueda de soluciones. Así lo han trasladado a los medios de comunicación el vicepresidente segundo de la Diputación Provincial, Julián Huete y el diputado y vicepresidente del Consorcio de Instalaciones Deportivas, Francisco Javier Parrilla, en un rueda de prensa celebrada hoy para analizar la situación en la que se encuentra este proyecto.
En esta comparecencia, Huete ha mostrado su extrañeza tanto por el tono como por el fondo de las declaraciones que están realizando los dirigentes del Ayuntamiento sobre esta cuestión. Una extrañeza que obedece a que “no es normal que maltraten, que le saquen los ojos, al que lleva meses buscando soluciones, aguantando una situación realmente complicada y callando”. Un panorama, en opinión de Huete, incomprensible salvo que lo que busquen desde el Ayuntamiento sea un “enfrentamiento institucional” que le de la coartada al consistorio para “cargarse el proyecto y, como de costumbre, echarle la culpa a otro”.
En este punto Huete ha pedido al Ayuntamiento que no de más dilaciones y que “si como dicen tiene el dinero para pagar que pague” o si no lo tiene, que lo reconozca para que “busquemos entre todos la forma de rematar lo esencial del proyecto, que se pueda usar con dignidad el campo”.
Lo que ha descartado por completo el vicepresidente segundo es que sea la Diputación la que corra con los gastos de lo que falta de la obra “porque ni podemos legalmente, ni nos van a dejar, ni debemos hacerlo”. Así ha señalado que la Diputación no puede asumirlo porque no es una competencia propia, no existe garantía de cobro de esta inversión y no hay ningún documento legal que ampare esta operación. Además, de hacerlo, incrementaría el déficit de la Diputación Provincial, algo legalmente imposible en estos momentos, y llevaría a poner en peligro no sólo el equilibrio presupuestario sino “también que la Diputación pueda prestar los servicios que le son obligatorios”.
En este punto Huete ha sido claro al remarcar que “no vamos a renunciar a abastecer de agua a nuestros pueblos por este proyecto ni vamos a poner en peligro los recursos que necesitamos para asesorar y ayudar a nuestros ayuntamientos por este proyecto”.
Así las cosas, Huete no ha pedido“responsabilidad” al ayuntamiento y que evalúen realmente la situación de tal forma que si realmente tienen capacidad para acabar la obra, "adelante pero ya. Sin dilaciones" y si no es así, que lo reconozcan como punto de partida para comenzar a buscar una solución que permita dejar el estadio "utilizable por la Balompédica, con garantías de seguridad, a la espera de que tiempos mejores nos permitan terminar el proyecto". Huete ha mostrado su convencimiento de que los ciudadanos de Cuenca lo entenderían e incluso "lo van a agradecer mucho más que si tratamos de engañarlos y engañarnos con castillos góticos que luego no podemos pagar y se llevan por delante servicios esenciales".
Por su parte el vicepresidente del Consorcio de Instalaciones Deportivas, y Diputado de Fomento y Asistencia Técnica al Municipio, Javier Parrilla ha recordado los principales hitos de este proyecto que ya arrastra un importante retraso ya que, tras la última prorroga, debería haber estado terminada en diciembre de 2011. Parrilla ha aclarado que el ayuntamiento debe cuatro certificaciones de los trabajos ya realizados por un importe total de 466.790,60 euros. Según ha recordado, únicamente ha pagado una certificación, correspondiente a noviembre de 2011, por valor de 213.746,99 euros y ha procedido a endosado el valor de otras cuatro certificaciones, un total de 1.062.358 euros, con cargo a la deuda que la junta tiene pendiente con el consistorio.
Así mismo, y si se opta por ejecutar la totalidad de las obras pendientes, el consistorio necesitaría otros 588.428,41 euros para hacer frente a la parte que le corresponde. En total el Ayuntamiento debería hacer frente, entre lo que debe y la previsión de inversión al pago de 1.055.219,01 euros. Ahora es el Ayuntamiento el que debe evaluar si puede afrontar esta inversión aunque, según ha recordado Parrilla, es bastante superior a los 700.000 euros que el consistorio ha consignado para este fin en los presupuestos de este año.
Parrilla también ha desvelado que en el pasado mes de enero, en una de las reuniones que mantuvieron todas las partes implicadas para tratar de agilizar el proyecto, se acordó rebajar las pretensiones del proyecto para acomodarlo a la realidad económica de las instituciones. Entonces se calculó que con una inversión de apenas 500.000 euros el estadio podía quedar preparado para presar servicio con las condiciones de calidad y seguridad. A pesar de este acuerdo, ha subrayado Parrilla, la dirección de obra, que según ha recordado depende del Ayuntamiento, ha optado por seguir con el plan de obras inicial "complicando aún más la situación porque se iniciado trabajos que ahora están sin terminar y no ha rematado aquellos que eran necesarios para el funcionamiento básico del estadio. Parrilla ha remarcado que si se hubiera respetado este acuerdo el estadio habría estado listo "para funcionar dignamente" el pasado mes de mayo.
Desde la Diputación Provincial lo que si han querido dejar muy claro que es la voluntad del Equipo de Gobierno ayudar en todo lo posible para solucionar este problema pero también han dejado muy claro que de esas posibilidades escapa totalmente la de aportar más dinero para su conclusión.