La diputada regional del PSOE por Cuenca, Carmen Rodrigo, se hizo eco hoy de las preguntas de la comunidad educativa sobre el traslado a un colegio de la capital conquense de la mujer del presidente de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto, que el curso pasado venía ejerciendo su labor docente en un centro educativo de la provincia.
Rodrigo, que no puso en duda la “dedicación y entrega” de esta docente, instó al Gobierno regional a explicar el procedimiento seguido, puesto que su nombre no figura en ninguna de las comisiones de servicio concedidas por parte de la Consejería de Educación.
“Vamos a preguntar porque entre la propia comunidad educativa causó sorpresa, cuando muchos profesores de Cuenca han sido desplazados incluso a otras provincias de la región”, indicó la diputada socialista, que añadió que las dudas surgieron a través de numerosos comentarios en redes sociales y foros de internet.
Niños sin comedor
La diputada regional insistió una vez más en el “caótico” inicio del curso escolar en Cuenca y en Castilla-La Mancha. “Cuando se cumplen casi tres semanas desde que se iniciara el curso académico, aún hay estudiantes con problemas de transporte escolar, sin profesor o tutor, sin libros, alumnos con necesidades educativas especiales aún no cuentan con los apoyos necesarios y, en casos como los de Cañada del Hoyo, incluso sin colegio”.
Rodrigo manifestó que este curso el Gobierno de Cospedal “ha dejando sin comedor a más de 16.000 niños y niñas de Castilla-La Mancha, más de mil en la provincia de Cuenca”, que no tienen la posibilidad de hacer frente a los 90 euros de media al mes que supone el coste del comedor escolar.
“Cospedal ha suprimido absolutamente todas las becas de comedor escolar en nuestra provincia”, lamentó, perjudicando con ello sobre todo a las familias que “peor lo están pasando”.
A la supresión de las becas de comedor se une la eliminación de la gratuidad del transporte escolar para los alumnos de Bachillerato y FP. “Esto está dando lugar a que muchos padres tengan que hacer frente a cantidades que oscilan entre los 600 y los 1.000 euros al año para pagar el transporte de sus hijos”, concluyó.