La Asociación Provincial de Fabricantes y Expendedores de Pan de Cuenca se basa en un estudio de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital de La Paz de Madrid para defender que el consumo de pan no interfiere en la pérdida de peso y además reduce el riesgo de abandono.
AFEPAN defiende la inclusión del pan dentro de las dietas de adelgazamiento porque asegura que se ha demostrado que no interfiere en la pérdida de peso, sino que más bien facilita su cumplimiento y reduce el riesgo de abandono.
Se basa la Asociación Provincial de Fabricantes y Expendedores de Pan en un último estudio realizado por investigadores de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital La Paz de Madrid donde se observó a 122 voluntarias y que ha sido recogida por ‘Clinical Nutrition’
En este estudio se siguieron dos dietas hipocalóricas de 1.500 kilocalorías, pero una de ellas llevaba pan y otra no, pues bien, tras 16 semanas se logró mejorar el estado nutricional de los participantes y redujeron significativamente su peso, así como la masa grasa. Pues bien, los investigadores no encontraron diferencias en la evolución de la pérdida de peso entre las personas que consumían pan y las que no.
Pero es que además encontraron ventajas derivadas del consumo de este producto como la mejorar el perfil calórico y nutricional y el aumento de la sensación de saciedad tras las comidas, haciendo más soportable la dieta. Asimismo, aquellas que consumieron pan pudieron acabar este estudio en mayor medida que aquellos que no lo hicieron.
Injustificada
Por todo ello, desde AFEPAN señalan que la exclusión del pan de una dieta de adelgazamiento ya no tiene justificación ninguna, pues la propia doctora Carmen González Candela, jefa de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital La Paz, y directora del estudio, tiene claro que no es así.
Además, Rosa Ortega, Catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, ya puso de manifiesto que el consumo de pan en niños tiene efectos positivos y es que pudo comprobar que los niños que consumen más pan presentaban un menor porcentaje de sobrepeso y obesidad, además de un menor índice de masa corporal y menos indicadores de riesgo cardiovascular, que aquellos que comen menos.