El planteamiento de eQuo es la transformación del Modelo Energético en España, la elaboración de un calendario de cierre de las Centrales Nucleares y la realización de un estudio técnico sobre la gestión de los residuos generados.
Con la noticia de fondo de que la Comisión Europea ha encontrado graves problemas de seguridad en las Centrales Nucleares Españolas, el Cementerio Nuclear se plantea como el apoyo al giro de la política energética hacia un modelo más insostenible e inseguro.
La generación de residuos nucleares y su gestión es un problema que afectará al ser humano durante el resto de su existencia como especie; continuar produciéndolos es una grave irresponsabilidad que sufrirán las generaciones venideras. En este escenario, el planteamiento más consecuente es el cambio de modelo energético tendiendo a mayores niveles de sostenibilidad y seguridad. España está en una posición inmejorable para este cambio de modelo energético debido a la proyección de las energías renovables en los últimos años en nuestro país y a que, en la actualidad el parque energético español puede prescindir por completo de las centrales nucleares; según datos de la propia Red Eléctrica Española, España tiene un exceso de potencia instalada muy superior al aporte de las nucleares. Esta posición privilegiada está siendo puesta en peligro por un ejecutivo que parece dispuesto a desincentivar las energías limpias y sin embargo primar las más peligrosas e insostenibles.
Plantear un Cementerio Nuclear sin haber realizado un estudio técnico de las diferentes posibilidades solo puede tener una lectura, la de dar más años de vida a centrales que, por la saturación de sus centros internos de almacenamiento de residuos, se verían obligadas a cerrar en los próximos años. Centrales que además han demostrado tener graves problemas de seguridad que, se verán agravados si se alarga su tiempo de vida útil.
Por supuesto, los residuos están ahí y España tiene que gestionarlos. Hay diferentes modelos de gestión y el ATC es solo uno de ellos, pero plantearlo, sin siquiera tener el calendario de cierre de las centrales y por tanto, sin conocer el volumen total de residuos, es de una gravísima irresponsabilidad política.
Por otra parte, el proceso de ubicación del ATC ha carecido de la transparencia necesaria, el debido consenso de los territorios afectados y de criterios técnicos de seguridad. En un momento en que la Comisión Europea alerta de las deficiencias de seguridad de las centrales nucleares españolas, la prioridad no debería ser la de construir el cementerio nuclear, sino centrarse en la elaboración del calendario de cierre.
eQuo apoya a la Plataforma Contra el Cementerio Nuclear y a la Coordinadora Estatal Anti-Nuclear ya que ambas comparte con ellas la visión respecto a la política energética y a la gestión de los residuos. eQuo participará en la Manifestación que ambas han convocado el Sábado 20 de Octubre en Cuenca.
Animamos a todos los ciudadanos a participar en la misma y a pedir una política energética sostenible, limpia y segura.