Cuenca

Pérez Tornero tacha de “cínico” al PP porque el plan de ajuste es consecuencia de su nefasta gestión económica al frente del Ayuntamiento

Redacción | Jueves 01 de noviembre de 2012

El portavoz de la Agrupación Local del PSOE de Cuenca, Ramón Pérez Tornero, ha tachado de “cínico” Grupo Municipal Popular por calificar de “hachazo a los trabajadores” una rebaja de la productividad que viene impuesta por el Plan de Ajuste que el Ayuntamiento de Cuenca tuvo que aprobar para pagar los más de 24 millones de euros en facturas que el PP dejó pendientes desde el año 2009.

Pérez Tornero ha recordado que fue el Equipo de Gobierno del PP el que generó esos impagos desde 2009 a 2011, pues en 2009 se aprobó un primer Plan de Saneamiento para acceder a un crédito de 14 millones de euros con el que se pagaron las facturas pendientes hasta ese momento.





Ha señalado además que ese Plan de Saneamiento preveía unas medidas para ir saneando poco a poco la situación económica del Ayuntamiento, entre ellas, subir impuestos y tasas. “Sin embargo, el PP se comprometió a ellas y luego las incumplió, metiendo al Ayuntamiento en un pozo aún más negro”, ha declarado.

El dirigente socialista ha aseverado que “el si PP hubiera cumplido el Plan de Saneamiento de 2009 no habría que haber aprobado un nuevo Plan de Ajuste y no habría que haber tomado medidas tan duras como algunas de las que se están tomando”.

Despidos de la Junta

Ha señalado además que el Grupo Municipal Popular “no tiene autoridad moral para cuestionar la política de personal del Ayuntamiento del Cuenca porque lo que está haciendo el Equipo de Gobierno es buscar soluciones a los problemas sin eliminar puestos de trabajo. Sin embargo, donde gobierna del PP los problemas se resuelven rápidamente poniendo a la gente en la calle”.

De esta manera, se ha referido a los más de 10.000 empleados públicos despedidos por la Junta de Comunidades o a algunas de las últimas decisiones del Gobierno de España, que ha dado luz verde a los EREs en las Administraciones Públicas, lo que augura una “nuevas sangrías del Gobierno de Cospedal”.