Provincia

Ribatajada recibe un olmo como símbolo del centenario de la muerte de la mujer de Antonio Machado

Redacción | Martes 13 de noviembre de 2012

La localidad conquense de Ribatajada recibe un olmo como símbolo del centenario de la muerte de la mujer de Antonio Machado y de la publicación del poema "A un olmo viejo" en 1912.

Fallecida a los 18 años, descansa bajo un olmo seco en la entrada del cementerio de Soria la mujer del poeta Antonio Machado. De este olmo, árbol que se alza como uno de los símbolos del pueblo, la madrileña asociación Antonio del Hierro ha conseguido sacar otros cinco brotes de los que el pasado sábado ha regalado uno a Ribatajada.





Desde la época de los romanos, la madera del olmo se ha utilizado en la construcción y fabricación de puertas y elementos que necesitaban de una gran resistencia y ha sido imprescindible en la construcción de los navíos utilizados en los grandes descubrimientos del siglo XV y XVI. Además tiene especial presencia en muchos pueblos de Castilla como Ribatajada y su comarca,  donde ha adornado palacios, plazas y castillos y su sombra ha resguardado a sus habitantes del intenso sol de verano.

El alcalde de la localidad Fidel Sebastián Morillas, en representación de sus vecinos,  mostraba la satisfacción por poder contar con uno de los únicos cinco árboles que existen procedentes del olmo más famoso. Así, y en el centenario de la muerte de Leonor Izquierdo, cónyuge del poeta, y de la publicación del poema "A un olmo viejo", del libro "Campos de Castilla" de Machado,  Ribatajada celebra un homenaje al mismo plantando el olmo en un lugar descatado del pueblo  hasta donde se acercaron miembros de la fundación y vecinos de la localidad.

Además de su alcalde y otros representantes municipales, a este acto conmemorativo acudió también el poeta y cantautor Miguel Vigil, amigo del pueblo y fundador del grupo Académica Palanca,  que amenizó con sus canciones el acto dónde también se explicó la historia del brote que se plantó y se recitó el poema de Machado.

Habiendo perdido ya varios olmos de grandes dimensiones por la grafiosis, los habitantes de Ribatajada esperan que la enfermedad respete a este insigne árbol y al resto de olmos de gran porte que quedan en el pueblo.