Desde ALCER Cuenca, asociación que representa a todos los enfermos renales de nuestra provincia, queremos mostrar nuestro más absoluto rechazo al borrador del Proyecto de Orden Ministerial sobre el Transporte Sanitario no urgente que se va a discutir en el Consejo Interterritorial del próximo día 20 de diciembre.
Así mismo desde ALCER Cuenca comparten sus compañeros de la Federación Nacional ALCER los sentimientos de tristeza y fraude ante la ruptura de las promesas realizadas por la Ministra Ana Mato el Día Nacional del Donante, cuando aseguró que los enfermos crónicos serían incluidos en un apartado especial de “transporte vital” o “transporte urgente continuado.” Si tal y como ha declarado la ministra las noticias publicadas hacen referencia a un borrador que va a ser discutido en el Consejo Interterritorial del próximo 20 de diciembre, y si tal y como ella misma aseguró cualquier modificación relativa a este asunto sería consensuada con ALCER, esperamos que rectifique y vuelva a hablar con la Federación Nacional para encontrar juntos una solución que no provoque la sensación de angustia que en estos momento nos invade. En este aspecto, ALCER Cuenca ha solicitado a D. Rogelio Pardo Gabaldón, como Delegado de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el mantenimiento de una reunión para que nos explique cuál es la posición de nuestro gobierno autonómico con respecto a la aplicación de esta medida.
Desde ALCER Cuenca quieren hacer partícipe a toda la sociedad de la forma en que esta medida pone en grave riesgo la salud de los enfermos renales crónicos, para quienes la diálisis es el único tratamiento que puede mantenerles con vida, además del trasplante. Si se considera capaz a un pensionista que cobre 500€ al mes de pagar una ambulancia, el sistema sanitario deja de ser universal, solidario y gratuito, y lamentablemente la obligción de pagar puede llegar a tener graves consecuencias para los más desfavorecidos, teniéndonos que enfrentar a situaciones como las que se dan en países como Ecuador, dónde mueren personas cada día por no tener dinero para pagar la diálisis.
Además este copago no haría más que agravar la situación en que las medidas tomadas últimamente, tanto a nivel estatal como autonómico, han colocado a los enfermos renales crónicos. Esta enfermedad implica pagar, además de la ambulancia, los medicamentos, complementos nutricionales, sillas de ruedas, muletas, etc. Esta acumulación de copagos se hace especialmente insostenible en Comunidades Autónomas como la nuestra, dónde todavía no parece quedar claro ni cómo ni cuándo los enfermos van a recuperar el dinero adelantado por el copago farmacéutico. Este hecho provoca grandes desigualdades y falta de equidad entre los enfermos castellano manchegos y los de otras Comunidades, donde ya se ha recuperado e incluso no se ha pagado más allá de los topes mensuales establecidos a nivel nacional.
Por último, ALCER Cuenca tambíen quiere señalar que tal y como la Federación Nacional ALCER presentara hace seis meses ante el Ministerio de Sanidad, existen otras alternativas al copago de las ambulancias, que producirían un ahorro mayor sin reducir los derechos de los enfermos renales: que se informe más en los hospitales sobre la diálisis en casa y la donación de vivo. Con aumentar en un 1% los pacientes que se dializan en casa y un 1% los trasplantes de vivo, se ahorraría el doble de lo que se va a recaudar con el copago de ambulancias de enfermos en hemodiálisis, pero además ese 2% de pacientes tendría mucha mejor calidad de vida.