El pleno de la Diputación Provincial de Cuenca en su sesión celebrada hoy ha aprobado por unanimidad y de manera provisional los Planes Provinciales para este ejercicio. Estos planes, de manera conjunta, suponen una inversión en obras y transferencias a los municipios de la provincia, de 8.063.999,92, sólo en este año 2013.
Según ha explicado el diputado de Fomento, Francisco Javier Parrilla, el Plan especial para el Mantenimiento de los Servicios Municipales puesto en marcha ya el año pasado, ha alcanzado las 134 solicitudes de ayudas por valor de 1.197.666,68 euros que serán sufragados íntegramente por la Diputación Provincial. Por otra parte, y según ha precisado Parrilla, los Planes Provinciales de Obras y Servicios han recibido un total de 242 solicitudes con un presupuesto que asciende a los 6.866.333,32 euros de los que la Diputación aportará casi seis millones de euros.
Tras su aprobación provisional, los Planes serán sometidos a exposición pública para el periodo de alegaciones, con el objetivo de que en el Pleno Ordinario del mes de Febrero puedan recibir la aprobación definitiva.
Dentro del orden del día, el Pleno también ha aprobado, con los votos a favor del Grupo Popular y en contra de la oposición socialista, la desafectación del terreno de la Hípica como bien de dominio público para ser considerado como bien patrimonial. El objeto de esta modificación, según ha explicado el vicepresidente económico, Julián Huete, es abrir el camino para poder proceder al concurso para el arrendamiento y explotación del recinto de la hípica de tal manera que “nos deje de costar dinero”.
Desde el año 2004 la gestión de la Hípica se viene prestando por personal ajeno a la Diputación Provincial a través de un convenio-concierto con la Federación de Hípica y con un club de la provincia que, si bien ha cumplido con las expectativas deportivas, si ha generado dudas respecto al modelo en el que, sin gestionar nada, la Diputación seguía aportando capital. Así, la concesión venía a costar entre 36.000 y 45.000 euros al año, a los que hay que añadir las inversiones para mejoras y mantenimiento que han ascendido a más de 200.000 euros y los gastos corrientes de luz, agua, etc, un gasto que difícilmente se puede justificar como de interés provincial.